PARQUEADEROS

Ley solucionaría pelea por parqueaderos en conjuntos: no tendrán dueño fijo

Ley da solución a problema con parqueaderos en conjuntos

Transparencia en la propiedad horizontal: expertos recomiendan reformar reglamentos para evitar monopolio de parqueaderos.

Colprensa Ley da solución a problema con parqueaderos en conjuntos: no parquearán siempre los mismos en visitantes.

Uno de los conflictos más frecuentes en conjuntos residenciales y propiedad horizontal tiene que ver con la asignación de los parqueaderos comunes. Los residentes suelen quejarse porque los mismos vehículos terminan ocupando siempre los cupos disponibles, mientras otros propietarios o arrendatarios nunca tienen acceso a ellos.

Sin embargo, la Ley 675 de 2001, que regula la propiedad horizontal en Colombia, sí establece herramientas para evitar este tipo de situaciones y garantizar una distribución más equitativa de los espacios comunes.

El problema: siempre ganan los mismos

La situación es común en muchos conjuntos.

Hay complejos residenciales donde existen pocos parqueaderos disponibles frente al número de apartamentos o vehículos.

Por ejemplo:

  • 40 apartamentos.
  • 15 parqueaderos comunes.
  • Los mismos carros ocupan constantemente los espacios.

Cuando llega el momento de la asignación o rotación, muchos residentes se preguntan cuáles fueron las reglas, quiénes podían participar o bajo qué criterios se entregaron los cupos.

“¿Dónde estaban las condiciones, el escrito, la forma de rotación, las condiciones para que usted ganara la balota? En ninguna parte”, explicó la experta en propiedad horizontal Jazmín Rosa.

Lo que dice la Ley 675

La solución está en el artículo 22 de la Ley 675 de 2001.

La norma permite la asignación de bienes comunes, como los parqueaderos de uso común, siempre que el procedimiento sea transparente y equitativo.

“El artículo 22 de la Ley 675 permite asignar parqueaderos comunes, pero esto de una manera equitativa”, señaló la especialista.

La ley no obliga a un único sistema

Un aspecto importante es que la legislación no impone una fórmula específica para repartir los cupos.

El conjunto residencial puede optar por distintos mecanismos como:

  • Sorteos.
  • Turnos rotativos.
  • Antigüedad.
  • Sistemas mixtos.
  • Otros criterios aprobados por la copropiedad.

Lo importante es que las reglas existan y sean conocidas por todos.

“La ley no impone un único sistema de sorteo, turnos o rotación, pero eso hay que revisarlo en el reglamento y en las decisiones válidas del órgano competente”, explicó Jazmín Rosa.

Las reglas deben quedar por escrito

Según la experta, uno de los principales errores es improvisar los procesos de asignación.

Antes de entregar los cupos debe estar definido:

  • Quiénes pueden participar.
  • Qué requisitos deben cumplir.
  • Cuánto tiempo dura la asignación.
  • Cuál es el mecanismo de selección.
  • Cómo se manejarán las renovaciones o rotaciones.

“Antes del proceso debe quedar claro quién participa, requisitos, tiempo de asignación y sistema de selección”, indicó.

Reformar el reglamento puede evitar conflictos

Cuando el reglamento de propiedad horizontal no regula claramente el uso de los parqueaderos comunes, suelen aparecer discusiones entre vecinos.

Por ello, los expertos recomiendan actualizar las normas internas mediante los mecanismos previstos por la copropiedad.

“Por eso, reformar el reglamento en donde se dejen las reglas claras es fundamental y así evitamos tanto conflicto”, afirmó la especialista.

¿Quién debe decidir la asignación?

La decisión no puede quedar al arbitrio de una sola persona.

Dependiendo de cada conjunto, los procedimientos deben ser aprobados por:

  • La asamblea de copropietarios.
  • El consejo de administración.
  • Los órganos definidos en el reglamento.

Todo debe quedar soportado en actas y decisiones formales para garantizar transparencia.

El objetivo: acabar con la "rosca"

La principal ventaja de reglamentar adecuadamente la asignación de parqueaderos es evitar privilegios y garantizar igualdad de oportunidades para todos los residentes.

“Si el conjunto reforma el reglamento y deja las reglas claras, se acaba la rosca. Así evitamos tanto conflicto y ya no parquearán siempre los mismos”, concluyó Jazmín Rosa.

Por eso, si en su conjunto los parqueaderos comunes terminan una y otra vez en manos de los mismos propietarios, la solución no necesariamente es crear más cupos, sino establecer reglas claras, públicas y equitativas que permitan un acceso transparente para todos los residentes.