Laboratorio

Santander estrena moderno laboratorio ambiental para analizar la calidad del agua, el aire y los suelos

Un laboratorio de alta tecnología permitirá detectar contaminantes en el agua, el aire y los suelos de Santander

La infraestructura está ubicada junto a la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de Río Frío.

Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB) La CDMB recupera su capacidad de análisis ambiental con un moderno laboratorio en Santander

La infraestructura, ubicada junto a la PTAR de Río Frío, permitirá recuperar la capacidad técnica de la autoridad ambiental para estudiar los recursos naturales de los 13 municipios de su jurisdicción. El complejo cuenta con equipos automatizados y acreditación para 28 parámetros de análisis de agua.

Después de casi una década con limitaciones para desarrollar estudios especializados, la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB) puso en funcionamiento un moderno laboratorio ambiental que le permitirá fortalecer el seguimiento a las condiciones de los recursos naturales en Santander.

¿Dónde está ubicado el laboratorio?

La infraestructura está ubicada junto a la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de Río Frío y cuenta con tecnología destinada a mejorar la capacidad de análisis y respuesta de la entidad frente a diferentes situaciones ambientales.

Con esta puesta en marcha, la autoridad ambiental recupera una herramienta fundamental para conocer, mediante estudios técnicos, el estado del agua, el aire y los suelos en los 13 municipios que hacen parte de su jurisdicción. La disponibilidad de este espacio científico permitirá obtener información especializada sobre los recursos naturales y contar con mayores elementos para orientar las decisiones relacionadas con su protección y conservación.

El proyecto representa un avance en la capacidad institucional de la CDMB, que durante varios años tuvo dificultades para desarrollar directamente este tipo de procedimientos. Ahora, con equipos de última tecnología y espacios adecuados para el trabajo científico, la corporación podrá fortalecer sus labores de seguimiento ambiental y disponer de información técnica para evaluar las condiciones del territorio.

Director destaca las funciones del laboratorio

El director de la CDMB, Juan Carlos Reyes Nova, destacó la importancia de recuperar esta capacidad de análisis para el ejercicio de las funciones de la entidad. La puesta en funcionamiento del complejo busca que la corporación tenga mejores herramientas para vigilar los recursos naturales y respaldar con resultados técnicos las actuaciones que adelante en su área de influencia.

Uno de los componentes más destacados del laboratorio es su equipamiento automatizado, que incluye un sistema OMNIS con brazo robótico. Este dispositivo facilita diferentes procedimientos de análisis, reduce la intervención manual en determinadas etapas y permite desarrollar procesos con mayor precisión y confiabilidad. Su incorporación representa un salto tecnológico para las actividades que se realizarán en las instalaciones.

La infraestructura también dispone de herramientas que permiten efectuar determinados análisis utilizando agua, sin necesidad de recurrir a reactivos químicos. Esta característica contribuye a disminuir la generación de residuos durante los procedimientos y representa una alternativa para desarrollar parte del trabajo científico con un menor uso de sustancias químicas.

Más allá de la capacidad para procesar muestras, el laboratorio tendrá un papel importante en la atención de emergencias ambientales. El subdirector de Ordenamiento y Planificación Integral del Territorio de la CDMB, Enrique Herrera Roa, explicó que esta infraestructura permitirá detectar oportunamente episodios de contaminación y obtener información técnica para orientar las decisiones de las autoridades frente a situaciones que puedan afectar los recursos naturales.

Avances del laboratorio

La posibilidad de contar con análisis especializados resulta especialmente importante cuando se presentan alertas por posibles afectaciones ambientales. La información obtenida mediante las pruebas permitirá establecer con mayor precisión las condiciones de las muestras evaluadas y aportar elementos para determinar las acciones que correspondan. De esta manera, el laboratorio se proyecta como un apoyo para las labores de vigilancia, prevención y control que desarrolla la corporación.

Otro de los avances anunciados por la CDMB es la acreditación para 28 parámetros de análisis en muestras de agua. Este reconocimiento se encuentra enmarcado en los requisitos de la norma internacional ISO/IEC 17025 y hace parte del proceso adelantado ante el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), entidad relacionada con la evaluación y acreditación de capacidades técnicas de los laboratorios ambientales en el país.

La acreditación constituye un elemento relevante porque respalda la competencia técnica para realizar los análisis incluidos en su alcance. En términos prácticos, significa que la corporación cuenta con procedimientos evaluados bajo estándares internacionales para esos 28 parámetros específicos. No obstante, esta acreditación corresponde a los análisis autorizados y no debe interpretarse como una certificación automática de todos los estudios que pueda desarrollar el laboratorio.

El componente relacionado con el agua adquiere especial importancia para Santander, donde la disponibilidad y calidad de este recurso son fundamentales para el consumo de las comunidades, las actividades productivas y el equilibrio de los ecosistemas. Contar con una infraestructura que permita estudiar sus condiciones ofrece a la autoridad ambiental mayores posibilidades de identificar alteraciones y sustentar técnicamente las medidas que se requieran.

La nueva infraestructura también fortalece la capacidad de la CDMB para atender las necesidades ambientales de los 13 municipios bajo su jurisdicción. Con equipos especializados, procedimientos automatizados y análisis respaldados por estándares técnicos, la entidad busca mejorar el conocimiento sobre el territorio y aportar información para la protección de sus recursos naturales.

El reto ahora será mantener la operación del laboratorio, aprovechar su capacidad científica y convertir los resultados de sus estudios en acciones oportunas frente a los problemas ambientales que se presenten en Santander.