Carnaval de la 44

Carnaval de la 44 se transforma y proyecta su fortalecimiento rumbo a 2027 tras rumores sobre su continuidad

Sharon Hurtado

Así lo confirmó Édgar Blanco, presidente de la organización.

Prensa Carnaval de la 44 Sharon Hurtado

El Carnaval de la 44 seguirá adelante y, según su dirigencia, lo hará con más fuerza y con transformaciones de fondo de cara al año 2027. Así lo confirmó Édgar Blanco, presidente de la organización, al despejar los rumores que en los últimos días han circulado sobre una eventual desaparición de esta tradicional celebración barranquillera.

“El mensaje es ratificar que venimos más fortalecidos que nunca, que vamos con todo, que el desfile sí va en la 44 el sábado”, afirmó Blanco, al reiterar que la Batalla de Flores ‘Sonia Osorio’, que se realiza cada Sábado de Carnaval por la carrera 44, continúa firme dentro del calendario festivo.

La organización reconoce que el evento atraviesa un momento clave de ajustes y reflexión interna. Por ello, se han planteado cambios estructurales que buscan modernizar el desfile, mejorar su organización y garantizar su sostenibilidad en el tiempo. Uno de los temas que actualmente se estudia es la permanencia de la monarquía dentro del esquema del Carnaval. “Se está analizando y se va a tomar una decisión ante esto”, explicó el dirigente, dejando claro que cualquier determinación responderá a una evaluación responsable del impacto cultural y organizativo.

Política pública para el uso del espacio público

Uno de los puntos centrales en la agenda de transformación es la regulación del uso del espacio público durante el desfile. Blanco informó que ya han sostenido conversaciones con la Alcaldía y que en el mes de marzo acudirán al Concejo Distrital para proponer la creación de una política pública que reglamente la utilización y explotación del espacio público en eventos gratuitos organizados por entidades culturales.

El énfasis estará puesto en el ordenamiento de la venta y ubicación de sillas a lo largo del recorrido. Según explicó, la intención es evitar que esta práctica se convierta en un negocio excluyente que limite el acceso de los ciudadanos. “El tema de las sillas se va a abrir a unos espacios para que con tiempo se regule y no sea un negocio, sino que sea un rebusque; que no aleje a la gente porque no tiene la disponibilidad económica, sino que sea algo popular y que todos ganemos en ese sentido”, señaló.

Entre las alternativas que se estudian está habilitar solo una de las calzadas para la instalación de silleros y dejar la otra completamente gratuita para el público general. Otra opción sería aplicar un esquema alternado por cuadras, de manera que se garantice un equilibrio entre espacios pagos y zonas libres de acceso.

La organización insiste en que el Carnaval de la 44 se caracteriza por su espíritu popular y que cualquier reglamentación debe preservar esa esencia. En ese sentido, consideran fundamental que el Distrito establezca reglas claras que permitan ordenar el espacio sin afectar el carácter abierto y participativo del evento.

Más carrozas y mayor control artístico

Los cambios estructurales también se reflejarán en la puesta en escena. La organización anunció que se proyecta un fortalecimiento artístico de la Batalla de Flores, con la incorporación de un mayor número de carrozas, uno de los aspectos que, según reconocen, ha estado en deuda en ediciones anteriores.

Asimismo, se implementará una curaduría más estricta para los grupos participantes. De acuerdo con Blanco, en desfiles recientes se presentaron agrupaciones que no estaban formalmente inscritas, lo que generó desorden en el recorrido y afectó la fluidez del espectáculo. La nueva estrategia buscará garantizar una muestra folclórica amplia, pero organizada y respetuosa de la programación establecida.

“La idea es que haya participación, pero con orden. Se busca una muestra folclórica amplia, pero con organización y respeto por el desfile”, puntualizó.

Con estos anuncios, la organización del Carnaval de la 44 busca no solo desmentir los rumores sobre su desaparición, sino también enviar un mensaje de renovación y compromiso con la tradición. De cara a 2027, la apuesta es consolidar un modelo más estructurado, sostenible y participativo, que mantenga viva una de las expresiones culturales más emblemáticas del Carnaval en la ciudad.