De nuevo Venezuela ha solicitado a las directivas de Cens Grupo EPM, la urgencia de servicio de energía eléctrica, con el objetivo de superar los problemas de racionamiento que se vienen registrando desde hace varios años.
José Miguel Gonzáles gerente de Cens dijo a la FM "el levantamiento de sanciones de Estados Unidos a la empresa petrolera de Pdvsa, reactiva la posibilidad de negociaciones, el año pasado se realizaron conversaciones con el gobierno y un grupo de empresarios, pero no se logró ejecutar el contrato por las sanciones que tenía el gobierno de Venezuela".
En la actualidad, se tiene esta posibilidad de la venta de energía, existe el interés de un comercializador, se cuenta con una línea cuya capacidad es de 70 megavatios de potencia, la capacidad de Norte de Santander es de 300 megavatios, el sistema eléctrico del país atraviesa por un buen momento ante las lluvias que se vienen registrando en gran parte del territorio colombiano.
¿Qué se requiere?
"De lograrse una negociación, se debe prender la planta de termo tasajero, igualmente atender cualquier contingencia que se llegará a presentar, alguna falla en la subestación se debe priorizar por el sistema de Colombia, se requiere de un buen estado de la infraestructura venezolana para habilitar el contrato de conexión", dijo el gerente de Cens, José Miguel Gonzáles a la FM.
Aún no se tiene estipulada la fecha para el inicio de la venta de energía, se viene trabajando en varios aspectos que permitan concretar este negocio, todo depende de las condiciones comerciales, aún no se tiene el costo del valor del proyecto, todo depende de la generación de energía, el transporte y comercialización, lo cierto es que no va a estar por debajo al costo de kilovatio de energía en Colombia, dijo el gerente de Cens.
Según empresarios venezolanos, no se trata solamente de la electricidad que consumen los hogares, sino específicamente de la que será necesaria para recuperar una industria petrolera que hoy opera al 25% de la capacidad que tuvo en 1998, año en el que producía 3,4 millones de barriles diarios, y para cuya ‘resucitación’ calcula que se necesitarían inversiones de US$100.000 millones en un lapso entre ocho y 10 años.