El tema del salario mínimo para 2026 ya empezó a calentarse y no fue por un rumor de pasillo. En pleno Consejo de Ministros, el presidente Gustavo Petro puso las cartas sobre la mesa y dejó claro que, si las cosas siguen como van, el sueldo de los trabajadores podría volver a subir.
El mensaje fue directo: si el Banco de la República no baja las tasas de interés y sigue frenando el movimiento de la economía, el Gobierno responderá por el lado del salario. Así, sin rodeos. Para Petro, el mínimo no es solo una cifra, sino una herramienta para proteger a quienes viven de su trabajo.
Petro y el Banco: el pulso por la economía
El presidente volvió a cuestionar a la Junta Directiva del Banco de la República , asegurando que mantener las tasas de interés altas está apretando el bolsillo de la gente y enfriando la economía. En su intervención, dejó ver que espera un cambio en la composición de la Junta y, mientras eso pasa, advirtió que el Gobierno no se quedará quieto.
“La Constitución habla de salario vital y móvil”, recordó el mandatario, al explicar que, desde su visión, subir el salario no es el causante del alza de precios, sino una forma de evitar que los trabajadores pierdan capacidad de compra.
Y lanzó la frase que encendió el debate: “Si la Junta sigue en esa tontería, pues subimos otra vez el salario”. Con eso, Petro dejó claro que el aumento del mínimo en 2026 ya está sobre la mesa.
El salario como respuesta al freno económico
Para el Gobierno, el salario mínimo funciona como un amortiguador cuando el crédito es caro y la economía no despega. En pocas palabras, si no hay alivio por el lado de las tasas de interés, la apuesta es fortalecer el ingreso directo de los trabajadores.
Petro insistió en que el aumento del salario no es el responsable de la inflación reciente y que hay otros factores que están empujando los precios, especialmente en servicios básicos.

La energía, en el centro del reclamo
Uno de esos factores, según el presidente, está en el sector energético. Petro apuntó directamente contra Enel, empresa a la que acusó de prácticas que terminan encareciendo la factura de luz.
Según el mandatario, la compañía “se compra energía a sí misma” y en ese proceso habría aumentado el precio de la generación eléctrica en un 9 %. En la visión del Gobierno, ese tipo de movimientos tiene un impacto directo sobre la inflación y los costos de vida de los colombianos.
Para Petro, antes de señalar al salario mínimo, hay que mirar qué está pasando con los precios de la energía y quiénes los están empujando hacia arriba.
Urrá y el llamado al superintendente
El presidente también puso la lupa sobre la hidroeléctrica Urrá, al pedir explicaciones por lo ocurrido en diciembre. Según dijo, hubo decisiones relacionadas con el manejo del agua que terminaron influyendo en el precio de la energía.
“Ya es hora de saber qué pasó con Urrá”, afirmó, al pedirle al Superintendente que revise el caso y aclare lo sucedido. Incluso mencionó la existencia de fotos de empleados de la empresa participando en actividades políticas, un tema que, según él, debe analizarse con cuidado.
Un debate que apenas comienza
Aunque todavía no hay cifras ni porcentajes definidos para 2026, el mensaje del presidente fue claro: el salario mínimo volverá a ser protagonista del debate económico. Todo dependerá de cómo se mueva el Banco de la República, de la evolución de la inflación y del comportamiento de sectores clave como la energía.
Por ahora, lo único seguro es que Petro ya sacó la calculadora y dejó la advertencia hecha. El pulso entre tasas de interés, inflación y salario mínimo apenas comienza, y el desenlace se empezará a escribir mucho antes de diciembre.