Un juez de control de garantías de Antioquia dictó medida de aseguramiento en centro carcelario contra cuatro presuntos miembros del ‘Clan del Golfo’, señalados de participar en el asesinato de dos suboficiales de la Policía en el municipio de Betulia en el suroeste antioqueño.
Durante las audiencias preliminares, una fiscal de la Seccional Antioquia imputó a Yonathan Enrique Vega Arteaga y a Valeria Higuita Ortiz, alias La Mona, los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir agravado. Asimismo, imputó el delito de concierto para delinquir agravado a Edison David Bravo Fierro, alias Yerbal o Pachito, y a Lina Marcela Restrepo Vélez. Ninguno de los procesados aceptó los cargos presentados por el ente investigador.
Indagación del trágico hecho con los uniformados
Según la investigación liderada por la Fiscalía General de la Nación, los hechos ocurrieron el 9 de noviembre de 2025 en el corregimiento Altamira, jurisdicción de Betulia, mientras los subintendentes Wilder Ovidio Gallego Sepúlveda y Edwin Danilo Chamorro Bastidas adelantaban labores de vigilancia y patrullaje.
Los uniformados fueron emboscados y atacados con armas de largo alcance, sufriendo lesiones mortales en la cabeza y el abdomen en el lugar del ataque, acción inscrita en el denominado "Plan Pistola" ordenado por los cabecillas del grupo armado.
Las labores de policía judicial permitieron establecer los roles específicos de los principales investigados en el crimen. Se determinó que alias La Mona habría utilizado un teléfono celular y un radio de comunicaciones para rastrear y reportar en tiempo real la ubicación de los policías a los sicarios, mientras que Vega Arteaga habría integrado directamente el grupo armado que ejecutó el ataque.
Los cuatro asegurados presuntamente forman parte de una subestructura del ‘Clan del Golfo’ con injerencia criminal en 12 municipios del suroeste de Antioquia, donde se les atribuye la realización de diversas actividades ilícitas y atentados contra la fuerza pública.
La expansión de estructuras criminales en el suroeste de Antioquia
La expansión del Clan del Golfo y su violenta confrontación contra estructuras delincuenciales locales por el control del microtráfico y la extorsión mantienen en máxima alerta a las autoridades y en zozobra a la población de Betulia y municipios vecinos del Suroeste antioqueño, subregión que registra una marcada concentración de homicidios en el departamento.
De acuerdo con informes de la Gobernación de Antioquia y la Fuerza Pública, el rearme e injerencia criminal en zonas rurales como el corregimiento Altamira y veredas periféricas responde a la pugna por rutas del narcotráfico y rentas ilícitas vinculadas a la temporada cafetera. En esta zona, el Clan del Golfo sostiene una ofensiva de apoderamiento territorial frente a bandas criminales locales, desencadenando presiones sobre la comunidad como el reclutamiento forzado, extorsiones a comerciantes y finqueros, y ataques directos contra la Fuerza Pública.
Frente a la escalada violenta, el Ejército Nacional y la Policía Antioquia han intensificado las operaciones militares en el área rural de Betulia para neutralizar cabecillas y frenar la coacción de estos grupos armados al margen de la ley. No obstante, defensores de derechos humanos y autoridades locales reiteran el llamado a reforzar la presencia institucional integral para proteger a los campesinos y detener el deterioro del orden público en la subregión.