drogas sintéticas

Caldas en alerta por consumo de 'tusi': fortalecen estrategias de prevención en niños, jóvenes y adolescentes

Referencia de "tucibí" o "cocaína rosada"

Han identificado mezclas con benzodiacepinas, fármacos psiquiátricos y otros generando combinaciones que afectan de manera impredecible el organismo.

Policía Nacional de Colombia Referencia de "tucibí" o "cocaína rosada"

Las autoridades de salud de Caldas, hicieron el llamado a la comunidad, especialmente a niños, adolescentes y jóvenes, a evitar y prevenir el consumo de 'tusi', una sustancia psicoactiva que ha incrementado sus riesgos para la salud debido a las mezclas de sustancias ilegales y medicamentos que actualmente se utilizan en su elaboración.

Isabel Londoño, referente de la línea de Sustancias Psicoactivas de la Dirección Territorial de Salud del departamento, explicó en el Noticiero Alerta que, aunque el estupefaciente se popularizó por sus efectos psicodélicos y alucinógenos, en los últimos años su composición ha cambiado de manera significativa, aumentando el peligro para quienes la consumen.

"Esta droga se hizo popular recientemente por sus efectos psicodélicos y las alucinaciones que genera. Sin embargo, hoy se ha convertido en una sustancia mucho más peligrosa porque están mezclando diferentes medicamentos y sustancias ilegales que incrementan los riesgos para la salud física y mental", señaló la profesional.

Mencionó que, actualmente se han identificado mezclas con benzodiacepinas, medicamentos de uso psiquiátrico, también cocaína, bazuco y otros sedantes, generando combinaciones que afectan de manera impredecible el organismo.

"Están mezclando sustancias estimulantes con depresoras del sistema nervioso, además de medicamentos que requieren controles médicos específicos. Esto puede ocasionar graves consecuencias para la salud, pues los controles requeridos no existen cuando se consume de manera ilegal", agregó.

Fue clara en decir que, ante este panorama, organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) vienen impulsando acciones de sensibilización sobre los riesgos que representa esta droga, especialmente en materia de salud mental.

La preocupación cobra especial relevancia debido a que la edad de inicio de consumo se presenta aproximadamente desde los 12 años en niños y 13 años en niñas.

"Estamos hablando de edades muy tempranas. Por eso hemos venido interviniendo con docentes orientadores y con las instituciones educativas para fortalecer la detección temprana y la activación de rutas de atención frente a estas situaciones de riesgo", puntualizó la referente.