Llamadas extorsivas

Amenazas vuelven a sembrar miedo entre conductores del transporte público en Barranquilla

Conductores de buses

Uno de los panfletos estaría firmado por el autodenominado Bloque Resistencia Caribe, en el que se le daba un plazo de 30 minutos.

Freepik Conductores de buses

Un nuevo caso de intimidación tiene en alerta a los trabajadores del transporte público en Barranquilla, luego de que un conductor denunciara haber sido víctima de amenazas extorsivas mientras cumplía su jornada laboral.

El hecho involucra a un conductor de la empresa Lolaya, quien aseguró que el pasado miércoles recibió dos panfletos intimidatorios en los que le exigían comunicarse de inmediato con números telefónicos señalados por presuntos grupos delincuenciales.

Según el testimonio, en los mensajes se le advertía que, de no acatar la orden, tanto él como su familia y su actividad económica serían declarados “objetivo militar”.

Ultimátum y amenazas directas

Uno de los panfletos estaría firmado por el autodenominado Bloque Resistencia Caribe, en el que se le daba un plazo de 30 minutos para contactar a un supuesto “comandante Gonzalo”.

Minutos después, el conductor recibió un segundo mensaje, esta vez escrito a mano, en el que se intensificaban las amenazas:

“Este es el segundo llamado que le hacemos. El último es para darle bala. Tiene una hora para comunicarse”, se leía en el texto.

Preocupación en el gremio

Este caso vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad de los conductores en la ciudad, quienes han sido blanco recurrente de estructuras criminales dedicadas a la extorsión.

La situación no solo genera temor entre los trabajadores, sino que también podría afectar la prestación del servicio público, del cual dependen miles de ciudadanos diariamente.

Llamado a las autoridades

Ante este panorama, se espera que las autoridades refuercen las acciones de seguridad y acompañamiento al gremio transportador, con el fin de prevenir nuevos casos y garantizar la integridad de quienes operan este servicio esencial en Barranquilla.

Entretanto, el llamado de los conductores es a denunciar estos hechos y no ceder ante las presiones de organizaciones criminales que buscan imponer el miedo en las vías de la ciudad.