Risaralda

Tras ataques y amenazas en la cárcel La 40, trasladaron reclusos en Pereira

Ataque contra cárcel La 40 de Pereira

La acción, dicen las autoridades, fue para frenar la violencia que se produce en La 40. Entre los trasladados está alias Bambeiro.

Sindicato Inpec Pereira Ataque contra cárcel La 40 de Pereira

La situación de orden público en la cárcel La 40 de Pereira obligó a las autoridades a tomar decisiones urgentes tras los recientes ataques armados contra la infraestructura del penal y las amenazas dirigidas a funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, INPEC.

En respuesta a este escenario de riesgo, se realizó una intervención conjunta entre la Policía Metropolitana y las directivas del sistema penitenciario, que derivó en el traslado inmediato de varios internos considerados de alta peligrosidad.

La medida busca contener la escalada de violencia registrada en los últimos días al interior del establecimiento carcelario, donde se han evidenciado enfrentamientos entre estructuras criminales, así como la circulación de panfletos intimidatorios que encendieron las alarmas de las autoridades.

¿Por qué y cuántos trasladaron?

La decisión se adoptó tras una reunión estratégica que permitió definir acciones concretas para recuperar el control y garantizar la seguridad dentro y fuera del penal.

En total, el coronel Óscar Ochoa, comandante de la Policía Metropolitana de Pereira, informó que fueron cuatro los reclusos trasladados a diferentes centros carcelarios del país. Entre ellos alias “Bambeiro”, señalado como uno de los principales responsables de las confrontaciones entre los patios 4 y 5, hechos que estarían vinculados a los recientes episodios de violencia y amenazas dentro del establecimiento.

El coronel Ochoa explicó que “esta acción hace parte de una estrategia integral para restablecer la convivencia en el penal, por ello logramos con el INPEC Nacional el traslado de cuatro internos. Esta es una tarea clave para evitar que se repitan hechos como disparos o panfletos intimidatorios”.

Según las autoridades, estos traslados tienen como objetivo fragmentar las cadenas de mando al interior de las organizaciones delincuenciales, debilitando su capacidad de operación y reduciendo el riesgo de nuevos enfrentamientos.

De manera paralela, las autoridades también solicitaron el traslado de otros dos presuntos cabecillas de la estructura criminal conocida como “La Cordillera”, quienes fueron capturados recientemente en Pereira y La Virginia, una decisión que busca anticiparse a posibles retaliaciones y evitar que estas estructuras continúen ejerciendo control desde el interior del sistema penitenciario.

Las autoridades reiteraron que los operativos de seguimiento y control continuarán de forma permanente, no solo dentro de la cárcel, sino también en su entorno, con el fin de evitar que estas disputas criminales trasciendan a las calles de la ciudad.

Este caso pone nuevamente sobre la mesa los desafíos en materia de seguridad carcelaria y la necesidad de acciones articuladas entre las instituciones para enfrentar fenómenos como el hacinamiento, la influencia de grupos delincuenciales y la persistencia de redes criminales que operan desde los centros de reclusión.