Nuevos detalles han salido a la luz sobre el ataque armado ocurrido este martes en el Camino Adelita de Char, en Barranquilla, donde un sicario logró ingresar al centro asistencial y disparar contra un paciente que permanecía internado tras haber sobrevivido a un atentado sicarial ocurrido días atrás.
La víctima fue identificada como Rolando Cantillo Benavides, de 36 años, quien se encontraba hospitalizado desde hace diez días luego de resultar herido en un ataque armado registrado el pasado 25 de julio en el barrio Los Robles, en Soledad.
Según la información preliminar recopilada por investigadores de la Sijín, el presunto sicario habría ingresado al centro médico por el área de urgencias simulando sufrir un fuerte dolor abdominal. Al parecer, el hombre logró pasar los controles iniciales e incluso fue atendido por personal médico y canalizado como cualquier paciente.
Sin embargo, cuando encontró la oportunidad, abandonó los cubículos de urgencias y se dirigió hasta la unidad de cuidados intermedios donde permanecía Cantillo Benavides recuperándose de las heridas sufridas en el primer atentado.
Una vez ubicó a su objetivo, el atacante desenfundó un arma de fuego y le disparó en al menos dos ocasiones. Los proyectiles impactaron a la víctima en el pecho y en uno de sus brazos.
Ya le iban a dar de alta
De acuerdo con las autoridades, Rolando Cantillo se encontraba evolucionando favorablemente y precisamente este martes iba a recibir el alta médica tras varios días de recuperación.
El hombre había sido ingresado inicialmente al Camino El Pueblo después del atentado ocurrido en Los Robles y posteriormente fue trasladado al Adelita de Char para continuar su tratamiento.
Pese al nuevo ataque, el paciente volvió a sobrevivir y recibió atención médica inmediata por parte del personal del centro asistencial.
Operativo y búsqueda del responsable
Tras el atentado, unidades de la Policía Metropolitana desplegaron un amplio operativo dentro y fuera de la institución médica para tratar de ubicar al agresor, quien logró escapar por los pasillos del centro asistencial.
Los investigadores revisan las cámaras de seguridad para reconstruir los movimientos del atacante y establecer si actuó solo o si contó con apoyo de posibles cómplices que le facilitaron el ingreso o le suministraron información sobre la ubicación exacta de la víctima.
El caso ha generado preocupación por las condiciones de seguridad en los centros asistenciales, especialmente porque el ataque se produjo dentro de una institución médica y contra un paciente que ya había sido blanco de un atentado sicarial.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades reforzaron las medidas de seguridad en el Camino Adelita de Char para evitar que se repita una situación similar.