Por orden del presidente Gustavo Petro y de la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, un grupo especializado de tropas helicoportadas del Ejército Nacional busca tomar el control de la Sierra Nevada, zona de Aracataca, donde se registran fuertes combates entre los otrora miembros de Los Pachenca, las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (Clan del Golfo). El enfrentamiento ha dejado tres indígenas muertos y 12 heridos, quienes son atendidos en Santa Marta.
Los reportes de las autoridades detallan que entre las víctimas hay menores de edad que reciben asistencia médica en el Hospital Julio Méndez Barreneche de la capital del Magdalena, el cual activó, junto con la administración departamental, el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias.
Hace pocas horas, por coordinación de Margarita Guerra, se logró el traslado de los heridos y se les brindó la atención requerida, dado que muchos estaban a punto de morir desangrados por la falta de atención oportuna tras los combates.
Luego de gestiones y llamados al Gobierno nacional, "se garantizó el traslado y la atención oportuna de nueve personas heridas: cuatro hombres, tres mujeres y dos niños, pertenecientes a la comunidad indígena arhuaca afectada por los hechos de violencia", además de tres personas que también sufrieron lesiones.
Un llamado de auxilio de los indígenas
Ante los hechos, el cabildo gobernador de los arhuaco para el Magdalena, Luis Enrique Salcedo Zalabata, en un llamado por las bajas de varios miembros de su comunidad que se encuentran en medio del fuego cruzado, solicitó la solidaridad del país.
"No solo son adultos, sino menores los que han caído por efecto de las balas disparadas desde ambos bandos en conflicto, que están ocasionando grande desplazamiento de familias que lo han dejado todo por salvarse y salirse del campo de acción de los combates", anotó (sic).
El panorama obliga a la Gobernación del Magdalena a mantener activo el seguimiento para la protección de la vida y la atención humanitaria a las comunidades afectadas.
Iglesia Católica pide un cese al fuego
Ante la situación de inseguridad en el Magdalena, que afecta a quienes por décadas han cuidado la Sierra Nevada, la Diócesis de Santa Marta, en nombre de la Iglesia Católica, hizo un llamado urgente a los actores armados para declarar un cese al fuego de carácter humanitario.
La solicitud fue dirigida a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) y al autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), en un pronunciamiento conjunto firmado por organizaciones de la sociedad civil, defensores de derechos humanos, liderazgos indígenas, campesinos y afrodescendientes del Caribe colombiano.
Entre las comunidades más afectadas se encuentran Serankwa, Sabana Gobierno, Dwinawimmaku y Gunmaku, donde se reportan —como ya informamos— personas heridas, confinamientos, desplazamiento forzado, desapariciones y destrucción de viviendas y bienes de subsistencia.
"Pedimos garantizar condiciones de seguridad para el traslado de civiles en riesgo y respetar estrictamente a la población civil, los territorios indígenas, las comunidades campesinas y afrodescendientes, así como las misiones médicas y las acciones humanitarias. El llamado se fundamenta en el Derecho Internacional Humanitario, particularmente en el Artículo 3 común a los Convenios de Ginebra de 1949, que obliga a las partes en conflicto a proteger a la población civil, garantizar trato humanitario a las personas fuera de combate y permitir el acceso de misiones humanitarias imparciales", se lee en el comunicado.
Finalmente, las organizaciones señalaron que este llamado responde al imperativo de proteger la vida y la dignidad de las comunidades atrapadas en la confrontación armada, y recordaron que los pueblos indígenas, campesinos y afrodescendientes de la Sierra Nevada cuentan con protección constitucional especial por su valor cultural, ambiental y espiritual para el país.