Sabanagrande

Intolerancia mortal en Sabanagrande: un muerto y un herido en celebración del ‘moja moja’

Hombre asesinado en Sabanagrande

Según testigos, un hombre le disparó a un joven porque le había echado agua.

Freepik / Facebook Hombre asesinado en Sabanagrande

Lo que debía ser una jornada de alegría y tradición terminó convertido en una escena de violencia que enluta al municipio de Sabanagrande, en el oriente del departamento del Atlántico. La celebración del conocido ‘moja moja’, realizada en el marco del día de San Sebastián, dejó como saldo un hombre muerto y un menor de edad herido por arma de fuego.

El hecho ocurrió en la tarde de este martes, cuando decenas de personas participaban de esta práctica popular que consiste en arrojar agua a quienes transitan por las calles, como parte de una tradición que se repite cada 20 de enero en varios municipios de la región.

La víctima fatal fue identificada como Wilson Jiménez Caro, de 28 años de edad. De acuerdo con el relato de testigos, el joven se encontraba en una vía del municipio arrojando agua a los transeúntes, cuando accidentalmente mojó a un hombre que se movilizaba en una motocicleta.

Según versiones preliminares, el motociclista se habría molestado por la acción. Tras detenerse, el hombre sacó un arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones contra Wilson, generando pánico entre quienes se encontraban celebrando. En medio del ataque, un menor de edad que estaba en el lugar también resultó herido por los impactos de bala.

Ambas víctimas quedaron gravemente lesionadas y fueron auxiliadas por la comunidad, que las trasladó de inmediato a un centro asistencial cercano. Sin embargo, pese a los esfuerzos del personal médico, se confirmó el fallecimiento de Wilson Jiménez Caro minutos después de su ingreso. El menor de edad permanece bajo observación médica y su estado de salud es reservado.

El responsable del ataque huyó del lugar tras cometer el crimen, y hasta el momento las autoridades no han confirmado su captura. Unidades de la Policía del Atlántico iniciaron un operativo para dar con su paradero y adelantan las investigaciones correspondientes para esclarecer los hechos y establecer responsabilidades.

Este lamentable suceso ha generado consternación entre los habitantes de Sabanagrande, quienes año tras año participan del ‘moja moja’ como una manifestación cultural ligada a las festividades religiosas en honor a San Sebastián. No obstante, la tragedia ha reavivado el debate sobre los riesgos asociados a este tipo de celebraciones cuando no se realizan con control ni acompañamiento institucional.

Voceros comunitarios y líderes sociales hicieron un llamado a la reflexión, señalando que, aunque se trata de una tradición arraigada, es necesario promover el respeto, la tolerancia y la resolución pacífica de conflictos. Asimismo, pidieron a las autoridades locales fortalecer las medidas de seguridad durante este tipo de eventos para prevenir hechos de violencia.

Recomendaciones a la comunidad

Ante lo ocurrido, las autoridades y organismos de convivencia ciudadana emitieron una serie de recomendaciones dirigidas a la comunidad:

  • Evitar el consumo excesivo de alcohol durante celebraciones populares, ya que este puede aumentar comportamientos agresivos y reacciones violentas.
  • Practicar la tolerancia y el respeto hacia quienes no deseen participar de actividades como el ‘moja moja’.
  • Abstenerse de portar armas de fuego o armas blancas durante eventos comunitarios y denunciar cualquier situación sospechosa a las autoridades.
  • Padres y cuidadores deben supervisar a los menores de edad y evitar exponerlos a entornos que puedan representar un riesgo para su integridad.
  • Las administraciones municipales deben coordinar con la fuerza pública operativos preventivos y campañas pedagógicas que fomenten la convivencia pacífica.

Finalmente, las autoridades reiteraron su llamado a resolver los conflictos mediante el diálogo y recordaron que ninguna tradición justifica la pérdida de una vida humana. El municipio de Sabanagrande hoy llora a una de sus víctimas y enfrenta el reto de transformar sus celebraciones en espacios seguros para todos.