La modernización de los sistemas de vigilancia continúa avanzando en Norte de Santander. Tras la entrada en funcionamiento del nuevo circuito de videovigilancia en Ocaña, la Gobernación anunció la ampliación de esta estrategia hacia los municipios de Chinácota y Cúcuta, con el propósito de fortalecer la capacidad de respuesta de las autoridades y mejorar las condiciones de seguridad en estos territorios.
La iniciativa hace parte del plan de modernización tecnológica que adelanta la administración departamental para reforzar las labores de vigilancia y monitoreo mediante herramientas que permitan una reacción más oportuna frente a hechos delictivos y situaciones que afecten la convivencia ciudadana.
En Chinácota, el proyecto contempla la instalación de 20 puntos de visualización que estarán equipados con un total de 60 cámaras de seguridad, entre dispositivos de movimiento tipo PTZ y cámaras fijas. Además, se pondrá en funcionamiento un Centro de Monitoreo Municipal, desde donde se coordinarán las labores de observación y seguimiento, apoyando el trabajo de la Policía Nacional tanto en el casco urbano como en las zonas rurales.
Por su parte, en Cúcuta la estrategia estará enfocada en renovar la infraestructura existente de alarmas comunitarias. El plan prevé la instalación de 50 nuevos puntos estratégicos, cada uno equipado con cámaras de vigilancia, sirenas, panel de control, sistema de almacenamiento, aplicación móvil y mantenimiento permanente.
Con esta renovación tecnológica se busca fortalecer los frentes de seguridad en distintos sectores de la capital nortesantandereana, reemplazando equipos que ya presentaban obsolescencia y ampliando las herramientas disponibles para la atención de incidentes y el monitoreo del espacio público.
Las autoridades departamentales señalaron que este proceso permitirá consolidar una infraestructura tecnológica con mayor cobertura y capacidad operativa. Además del incremento en los puntos de vigilancia, el proyecto abre la puerta a la incorporación de nuevas herramientas como sistemas de reconocimiento facial y de identificación de placas vehiculares, tecnologías que podrían contribuir a la prevención del delito y facilitar el trabajo investigativo de los organismos de seguridad.