El aparente aumento de los hurtos y atracos a mano armada en Dosquebradas (Risaralda) encendió las alarmas entre comerciantes, empresarios y autoridades locales, quienes advierten un deterioro en las condiciones de seguridad que afecta tanto la economía como la tranquilidad ciudadana.
Esta situación, que se ha intensificado en las últimas semanas según indicaron algunas autoridades civiles locales, ha generado además un ambiente de temor en las zonas comerciales del municipio.
Ante este panorama, concejales de Dosquebradas y representantes del sector productivo han solicitado la convocatoria urgente de un Consejo de Seguridad, con el objetivo de evaluar la problemática y definir acciones contundentes que frenen la creciente ola delincuencial, ya que la preocupación radica no solo en el número de casos registrados, sino en la modalidad violenta con la que se cometen los delitos.
¿Cómo enfrentar la delincuencia?
El concejal Walter Molano fue uno de los principales voceros de este llamado, y señaló la necesidad de implementar estrategias concretas para recuperar el control en las calles. Entre las propuestas figura la creación de una central de vigilancia que opere en tiempo real, facilitando el seguimiento de los delitos y la rápida reacción de las autoridades.
“Necesitamos acciones claras para enfrentar esta delincuencia. No podemos seguir permitiendo que el miedo se apodere de la ciudadanía”, expresó el cabildante, que además destacó la importancia de visibilizar las capturas como forma de generar confianza en la institucionalidad.
Molano también mencionó recientes operativos policiales, como la captura de un presunto responsable de un asalto a un establecimiento comercial, y resaltó estos resultados como avances, aunque insuficientes frente a la magnitud del problema.
El incremento de la inseguridad ya comienza a reflejarse en la dinámica comercial de Dosquebradas. Empresarios advierten que la percepción de riesgo está afectando la afluencia de clientes, que evitan ciertos sectores por temor a ser víctimas de robos.
“¿Con qué tranquilidad viene una persona a comprar?”, cuestionan desde el sector, evidenciando el impacto directo de esta problemática en la economía local. La vocación comercial del municipio, consolidada durante años, podría verse seriamente afectada si no se adoptan medidas urgentes.
Autoridades y ciudadanía coinciden en la necesidad de actuar con rapidez para evitar que la situación se agrave. El llamado es a fortalecer la presencia institucional, mejorar los sistemas de vigilancia y garantizar resultados efectivos en la lucha contra el delito.
La expectativa ahora está puesta en la respuesta de las autoridades locales y regionales, así como en la implementación de estrategias que recuperen la confianza de los habitantes y permitan restablecer la seguridad en uno de los municipios más dinámicos del área metropolitana.