La capital del Magdalena se encuentra bajo alerta por el aumento de incendios forestales y de cobertura vegetal durante este inicio de año. En lo corrido de 2026, el Cuerpo de Bomberos de Santa Marta ha atendido 45 emergencias, de las cuales 26 corresponden a incendios en cerros, zonas verdes y lotes baldíos.
El capitán Ricardo Chaín, comandante operativo del Cuerpo de Bomberos de Santa Marta, confirmó que el personal está en máxima capacidad de respuesta ante la ola de emergencias. “Estamos trabajando con todo nuestro personal las 24 horas. Tenemos entre cinco y siete salidas diarias a incendios forestales o de cobertura vegetal, sin contar los estructurales, vehiculares y otras emergencias que se presentan en el distrito”, explicó.
Según las autoridades, muchos de estos incendios no serían producto de causas naturales. Chaín advirtió que existen indicios de intervención humana. “Al parecer, y posiblemente por manos inescrupulosas, se están generando estos incendios en los cerros de la ciudad y en algunos lotes baldíos. Invitamos a la comunidad a denunciar antes de que sucedan los hechos, para que las autoridades tomen nota y evitemos una tragedia que, gracias a Dios, aún no se ha consumado”.
Temporada seca en el Caribe, el factor de riesgo
La situación en Santa Marta se da en medio de la declaratoria de alerta por parte de las autoridades ambientales en toda la región Caribe, debido a la temporada seca que afecta a varios departamentos. Las altas temperaturas, la baja humedad y los fuertes vientos crean el escenario perfecto para la rápida propagación del fuego.
La Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag) y otros entes ambientales han advertido que los ecosistemas de la Sierra Nevada y las zonas periurbanas están especialmente vulnerables en este periodo, no solo por el clima, sino por prácticas irresponsables como fogatas, quema de basuras y el arrojo de colillas de cigarrillo.
Los organismos de socorro reiteraron que la prevención es clave para evitar una emergencia mayor.
“No hacer fogatas, no lanzar colillas en zonas verdes y denunciar a quienes ingresan a lotes para provocar incendios. La comunidad es fundamental para evitar que esto se salga de control”, enfatizó Chaín.
Mientras tanto, Santa Marta permanece en vigilancia permanente. Las autoridades temen que, si no se reducen las conductas de riesgo, el número de emergencias podría seguir aumentando en las próximas semanas, poniendo en peligro no solo los ecosistemas, sino también a comunidades enteras asentadas cerca de zonas forestales.