Este informativo conoció de varias denuncias ciudadanas que informan de que en las sedes de los dispensarios de medicamentos en Tunja ha aumentado la inseguridad y los delincuentes están utilizando la alta aglomeración de personas como un factor de oportunidad para hacer sus fechorías.
Paola Arrieta es una de las recientes víctimas, quien precisó que mientras hacia la fila para recibir sus medicamentos le hurtaron el celular que se encontraba en el bolso: "Son personas expertas, me abrieron el bolso e incluso me lo cerraron nuevamente. No es el celular, es el daño que le hacen a uno con la información porque todos los documentos de salud se están enviando por ahí", dijo.
La denunciante aseguró haber hablado con los funcionarios del centro dispensario Discolmets, pero no recibió ayuda al respecto: "Fui hasta el lugar a solicitar videos para verificar la situación y no me quisieron ayudar; la situación se vuelve insostenible cuando aparte de eso entre nosotros no nos colaboramos", agregó la denunciante.
¿Qué están haciendo las autoridades?
Este informativo identificó que no es el único caso que se ha registrado en Tunja; sin embargo, en diálogo con la Defensoría del Pueblo se constató que ningún caso ha sido denunciado de manera oficial.
"No hemos recibido ninguna denuncia de este tipo, pero conociendo la situación vamos a revisarla en consejo de seguridad departamental y a solicitar mayor apoyo de seguridad en estas zonas", dijo la defensora regional Luisa Fernanda Martínez.
De otro lado, es de tener presente que actualmente las principales ciudades del departamento de Boyacá están recibiendo atención farmacéutica con el servicio de pico y cédula con el fin de reducir la aglomeración en cada sede.