Noticias Barranquilla

No los dejó entrar y lo molieron a golpes: vigilante atacado en Caribe Verde en Barranquilla

Imagen del vigilante con heridas en la cabeza

La negativa de ingreso a un automotor visitante desató una violenta reacción que dejó a un guardia con heridas en la cabeza.

Suministrada por la comunidad Vigilante con heridas en la cabeza

Una nueva y preocupante muestra de intolerancia se registró en el barrio Caribe Verde, al suroccidente de Barranquilla, donde un vigilante de un conjunto residencial fue víctima de una brutal golpiza por parte de varios visitantes que pretendían ingresar sin autorización, en un vehículo y con música a alto volumen.

El hecho ocurrió en el conjunto residencial Palmeras del Caribe III, donde Danián Villamil, quien se desempeña como vigilante del lugar, fue atacado luego de cumplir con su labor y hacer respetar las normas internas de convivencia del conjunto.

De acuerdo con un comunicado oficial emitido por la administración del conjunto, los hechos se desencadenaron cuando tres personas llegaron en un vehículo que no estaba autorizado ni registrado, intentando ingresar después de las 6:00 de la tarde, horario en el que está restringido el acceso de automotores visitantes debido a la alta ocupación del parqueadero.

A esta infracción se sumó otro factor que encendió los ánimos: el vehículo ingresó con un equipo de sonido a volumen excesivamente alto, lo que va en contravía de las normas de convivencia establecidas para garantizar la tranquilidad de los residentes.

“El ingreso fue negado porque después de las 6:00 p. m. no se permite la entrada de vehículos visitantes y porque el automotor no se encontraba registrado. Además, se intentaba ingresar con música a altísimo volumen”, señaló el conjunto residencial en su pronunciamiento.

Lo que comenzó como un procedimiento rutinario terminó en una acalorada discusión que rápidamente escaló a la violencia física. Según el reporte, Danián Villamil fue agredido en dos ocasiones, recibiendo golpes contundentes, especialmente en la cabeza, lo que generó momentos de angustia entre los residentes y compañeros de trabajo.

Tras la agresión, el vigilante fue trasladado de urgencia a la Clínica La Merced, donde permanece bajo observación médica. El centro residencial informó que Villamil presenta múltiples laceraciones en la cabeza y un fuerte golpe, por lo que fue sometido a estudios médicos para descartar lesiones de mayor gravedad.

“Actualmente, el señor Danián Villamil se encuentra estable y recibiendo atención médica especializada”, indicó la administración, al tiempo que expresó su rechazo absoluto a cualquier acto de violencia contra el personal de seguridad.

Mientras tanto, la familia del vigilante ya se encuentra interponiendo una denuncia penal por lesiones personales y tentativa de homicidio, debido a la gravedad de la agresión. De igual forma, el conjunto residencial anunció que instaurará una denuncia por daño en bien ajeno, ya que durante el altercado también se registraron afectaciones materiales.

Este caso ha generado indignación entre los habitantes de Palmeras del Caribe III y de otros conjuntos del sector, quienes han manifestado su preocupación por el aumento de hechos de intolerancia y agresiones contra trabajadores que simplemente cumplen con su deber.

Líderes comunitarios han hecho un llamado urgente a la reflexión, recordando que las normas de convivencia existen para proteger a todos y que ningún desacuerdo justifica la violencia física. “Hoy fue un vigilante, mañana puede ser cualquier vecino”, comentaron residentes del sector.

Recomendaciones de tolerancia y convivencia para la comunidad

Ante este lamentable hecho, desde la comunidad se reiteran algunas recomendaciones clave:

  • Resolver los conflictos mediante el diálogo y el respeto, incluso en situaciones de desacuerdo.
  • Reconocer y respetar la labor del personal de vigilancia y administración.
  • Cumplir las normas de convivencia establecidas en los conjuntos residenciales.
  • Evitar conductas agresivas, especialmente bajo estados de alteración o enojo.
  • Promover una cultura de tolerancia, empatía y respeto por la vida.

La violencia no puede seguir siendo la respuesta. Hechos como este evidencian la necesidad urgente de fortalecer la convivencia y el respeto mutuo en los espacios comunes.