En Neiva hay alerta y preocupación tras la fuga de cuatro personas, entre ellas un menor de edad, del Centro Especializado para Adolescentes ‘Fundación Picachos’, ubicado al norte de la ciudad. El hecho ocurrió en la noche del sábado y desde ese momento las autoridades activaron todos los protocolos de seguridad para dar con su paradero.
Según información oficial, apenas se conoció la fuga, se desplegó un operativo conjunto en el que participan unidades de Infancia y Adolescencia, investigación criminal y personal de vigilancia, quienes adelantan labores de búsqueda en distintos puntos de la ciudad y sus alrededores. El objetivo es ubicar a los fugados lo más pronto posible y garantizar tanto su integridad como la seguridad de la comunidad.
El comandante de la Policía Metropolitana de Neiva, coronel Héctor Jairo Betancourt Rojas, indicó que “se están utilizando todas las capacidades disponibles para lograr resultados efectivos. Esto incluye patrullajes, verificación de información y seguimiento a posibles pistas que permitan dar con el paradero de estas personas. Sin embargo, el apoyo ciudadano es fundamental en este tipo de casos”.
Y es que, aunque las autoridades están en terreno, muchas veces la clave está en lo que puedan ver o escuchar los mismos ciudadanos. Por eso, se hizo un llamado urgente a la comunidad para que, en caso de tener cualquier información, la reporte de inmediato a la línea 123. Un dato a tiempo puede marcar la diferencia.
Crece la preocupación
No es la primera vez que se registran situaciones de este tipo, lo que vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre las condiciones de seguridad en estos centros especializados. ¿Qué falló? ¿Cómo lograron salir? Son preguntas que empiezan a surgir mientras avanza la investigación.
El Centro Especializado Fundación Picachos es un lugar destinado a la atención de adolescentes en conflicto con la ley, por lo que estos hechos generan un impacto mayor. La fuga no solo implica una falla en los controles, sino también un reto para las autoridades encargadas de la protección y resocialización de estos jóvenes.
En los barrios cercanos al sector norte, la noticia no pasó desapercibida. Algunos habitantes expresan su preocupación por la seguridad. La incertidumbre crece, especialmente por la presencia de un menor entre los fugados, lo que añade un componente adicional de urgencia en su ubicación.
“La situación está siendo atendida con prioridad y no se bajará la guardia hasta dar con los responsables. Por su puesto recalcamos la importancia de no difundir información falsa o rumores, ya que esto puede entorpecer las labores de búsqueda”, puntualizó.
Por ahora, el operativo continúa activo y las investigaciones avanzan para esclarecer cómo se produjo la fuga y determinar posibles responsabilidades. Paralelamente, se revisarán los protocolos de seguridad del centro para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
En Neiva, invitaron a la ciudadanía a estar atentos y colaborar, ya que en estos casos, la seguridad es tarea de todos. Y mientras no aparezcan, la tensión seguirá en el ambiente.