Pobreza en Colombia

En el Atlántico La pobreza va pa’ abajo: cae a 8,2 %: 1,3 puntos menos que el año pasado

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En materia económica, el Atlántico también registra avances. La informalidad laboral se redujo de 77,5 % a 73,7 %.

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El departamento del Atlántico sigue mostrando avances concretos en la lucha contra la pobreza. De acuerdo con el más reciente informe del DANE, correspondiente a 2025, el índice de pobreza multidimensional se redujo de 9,5 % en 2024 a 8,2 %, una caída de 1,3 puntos porcentuales que posiciona al territorio entre los de mejor desempeño social en Colombia.

Para el gobernador Eduardo Verano de la Rosa, este resultado refleja la efectividad de una estrategia basada en la inversión social, el crecimiento económico y el cierre de brechas. Según explicó, el enfoque de su administración ha sido integral, priorizando sectores clave como educación, agua potable, infraestructura social y generación de oportunidades.

Uno de los pilares más destacados es el acceso al agua potable. En las últimas dos décadas, las inversiones en este sector superan los 2 billones de pesos, consolidando al Plan Departamental de Agua como uno de los más eficientes del país. Este esfuerzo ha impactado directamente en la salud y bienestar de las familias, reduciendo indicadores como la falta de acceso a fuentes de agua mejorada, que pasó de 2,6 % a 1,5 %.

Educación: motor de transformación

El informe también evidencia avances significativos en educación, una de las dimensiones clave para medir la pobreza multidimensional. El analfabetismo se redujo de 8,0 % a 6,2 %, el rezago escolar bajó de 28,2 % a 25,9 % y el bajo logro educativo pasó de 28,7 % a 27,2 %.

Estos resultados están respaldados por inversiones cercanas a los 27.000 millones de pesos en infraestructura educativa, así como por programas que han permitido mejorar la calidad académica. Un ejemplo es la Institución Educativa Pánfilo Cantillo, en Campo de la Cruz, que alcanzó categoría A en las pruebas Saber 11.

Además, cerca de 6.000 estudiantes de municipios, corregimientos y veredas acceden actualmente a educación superior sin salir de sus territorios, gracias a la articulación con instituciones y alcaldías locales. A esto se suma el subsidio de transporte que benefició a más de 3.300 jóvenes en 2025.

Más empleo y oportunidades

En materia económica, el Atlántico también registra avances. La informalidad laboral se redujo de 77,5 % a 73,7 %, mientras que el desempleo de larga duración bajó de 11,6 % a 9,4 %. Estos resultados están asociados al fortalecimiento del tejido empresarial, la llegada de nuevas industrias y el impulso al emprendimiento.

La instalación de plantas industriales en el departamento ha generado más empleo formal y mejores ingresos para la población, impactando de manera directa en la reducción de la pobreza.

Vivienda y servicios básicos

El acceso a condiciones dignas de vida también mostró mejoras. La población sin aseguramiento en salud disminuyó de 7,2 % a 6,6 %, y la inadecuada eliminación de excretas se redujo de 10,3 % a 7,6 %.

En cuanto a vivienda, 2.400 familias se beneficiaron con mejoramientos habitacionales, con una inversión superior a los 42.000 millones de pesos. Paralelamente, el Gobierno departamental destina cerca de 700.000 millones en agua potable y saneamiento básico durante este cuatrienio.

Estos avances están alineados con el Plan de Desarrollo 2024–2027, que prioriza la inclusión social, la lucha contra el hambre y el fortalecimiento de capacidades humanas.

Las cifras cobran mayor relevancia al compararse con el promedio nacional de pobreza multidimensional, que en 2025 se ubicó en 9,9 %. Esto confirma que el Atlántico no solo reduce sus indicadores, sino que se mantiene por encima del promedio del país en calidad de vida y acceso a derechos fundamentales.