El sacerdote Jose Balmore Cañola, encargado del Banco de Alimentos de Armenia, explicó que la entidad mantiene una operación logística para recibir, clasificar, empacar y registrar las ayudas que llegan desde otras diócesis y bancos de alimentos del país, principalmente alimentos no perecederos y agua, que posteriormente son entregados a la Pastoral Social para su distribución.
La respuesta ha contado además con el apoyo de más de 300 voluntarios que permiten organizar los productos y llevarlos hasta las comunidades afectadas.
“La semana pasada recibimos muchísimo, muchísimo. Esta semana ya me toca llamar para que vuelvan inclusive los que ya nos ayudaron”.
Cerca de 8.000 paquetes ya fueron entregados
Hasta ahora, el Banco de Alimentos ha entregado cerca de 8.000 paquetes solidarios entre alimentos y artículos de aseo, principalmente en Quimbaya y Montenegro, aunque la atención también se ha extendido a otros sectores del departamento.
Las ayudas llegan a través de la Pastoral Social, que trabaja con las parroquias y comunidades religiosas para identificar a las familias afectadas.
El sacerdote Jose Balmore explicó que el proceso comienza con la recepción de los productos y continúa con su selección, conteo, empaque y registro, para luego pasar a la caracterización de los damnificados.
Los párrocos elaboran las listas de las familias, reportan cuántas personas resultaron afectadas y cuántas viviendas sufrieron daños, mientras los voluntarios verifican la información y llevan los paquetes directamente a las comunidades.
“Nos hemos dado cuenta que también hay veredas muchas afectaciones porque nos dedicamos mucho a las partes urbanas”.
La emergencia también llegó a las veredas
Ese cambio de enfoque llevó a la Pastoral Social a recorrer las zonas rurales del Quindío, después de recibir reportes de familias que perdieron sus viviendas y que no habían sido identificadas durante las primeras jornadas de atención.
El objetivo ahora es verificar esos casos y garantizar que las ayudas también lleguen a quienes viven en sectores apartados.
Quimbaya y Montenegro siguen entre los municipios que más atención han requerido, pero los equipos no se limitan a esos lugares. La caracterización mediante las parroquias permite además ordenar la distribución y reducir el riesgo de que los paquetes terminen en manos de personas que no fueron afectadas por el terremoto.
Cuando alguien llega directamente al Banco de Alimentos y asegura ser damnificado, también se revisa su situación, se solicitan datos como dirección y teléfono y, si se comprueba que necesita asistencia, se incorpora al proceso de atención.
La Diócesis también dispone de psicólogos voluntarios para acompañar a personas que siguen enfrentando dificultades emocionales después del sismo.
Menos donaciones cuando todavía hay necesidades
El principal llamado ahora es a no asumir que la emergencia terminó porque ya pasaron las primeras semanas. Cañola explicó que el volumen de ayudas fue muy alto inicialmente, pero comenzó a disminuir, por lo que el Banco de Alimentos está volviendo a contactar a personas y empresas que ya habían donado para pedirles que continúen apoyando la atención.
“Nos toca volver a llamar, inclusive a los que ya nos ayudaron, para que sigan ayudando y nosotros podamos seguir armando paquetes”.
La capacidad de respuesta también ha dependido de una red de solidaridad que trasciende al Quindío, pues otras diócesis y bancos de alimentos han enviado camiones con alimentos no perecederos y agua. De acuerdo con reportes recientes, la Iglesia católica del departamento ha recibido más de 200 toneladas de ayudas humanitarias durante la emergencia.
Las donaciones pueden llevarse al Banco de Alimentos, ubicado en la calle 21 número 12-08, frente a la Fiscalía, en Armenia, donde se reciben los productos para su posterior organización y distribución. El Banco tiene alrededor de 22 años de funcionamiento, atiende actualmente a 40 fundaciones y durante la emergencia ha contado con cerca de 300 voluntarios, muchos de ellos jóvenes.
Las claves del tema en cuatro preguntas:
¿Qué se puede donar?
Principalmente alimentos no perecederos, agua y productos de aseo, elementos que pueden ser incorporados a los paquetes que posteriormente se entregan a las familias caracterizadas.
¿Cómo se garantiza que las ayudas lleguen a quienes realmente las necesitan?
La Pastoral Social trabaja con las parroquias y comunidades religiosas para elaborar y verificar los listados, mientras los voluntarios comprueban los casos y coordinan la entrega directa.
¿Cuántas ayudas se han entregado?
El Banco de Alimentos reporta cerca de 8.000 paquetes solidarios entre mercados y artículos de aseo, principalmente para familias afectadas en Quimbaya, Montenegro y otros sectores del departamento.
¿Por qué todavía se necesitan donaciones si ya han pasado tres semanas?
Porque la emergencia social continúa y los recorridos en las zonas rurales están encontrando nuevas familias afectadas, mientras el flujo de donaciones comenzó a bajar, lo que puede dificultar la continuidad de las entregas si no se mantiene el apoyo.