Dengue

¡Mosquitos tienen azotados a Barranquilla y el Atlántico! Piden plan de choque contra los criaderos

Tolima supera los 1.800 casos de dengue en lo corrido del año

Uno de los puntos que más preocupa al infectólogo es la acumulación de llantas inservibles en basureros a cielo abierto.

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La proliferación de mosquitos mantiene en alerta a habitantes de Barranquilla y varios municipios del Atlántico, donde durante las últimas semanas se ha vuelto frecuente la presencia de estos insectos en espacios públicos y zonas residenciales.

Uno de los lugares donde los ciudadanos han manifestado su inconformidad es el Gran Malecón de Barranquilla, un punto de encuentro para quienes salen a caminar, trotar o disfrutar de la vista del río Magdalena, pero donde la presencia de mosquitos estaría dificultando las actividades al aire libre.

Ante esta situación, el médico infectólogo Jesús Tapia hizo un llamado a las autoridades ambientales del Distrito y del departamento para que implementen un plan de choque que permita controlar los focos de reproducción y reducir el riesgo de enfermedades como el dengue.

Las lluvias estarían detrás del aumento

De acuerdo con el especialista, las condiciones climáticas recientes podrían explicar el incremento de estos insectos. Después de un periodo prolongado de sequía, las lluvias de las últimas semanas han favorecido la acumulación de agua en recipientes y espacios donde los mosquitos pueden reproducirse.

“Venimos de una sequía prolongada y en las últimas semanas ha habido un incremento de las lluvias. A estos mosquitos, sobre todo al Aedes aegypti, les gusta el agua limpia y quieta. Llueve un día, luego deja de llover durante varios días, el agua queda estancada y ahí se cría el mosquito. Esa es la problemática”, explicó Tapia.

El especialista precisó que es importante diferenciar las especies de mosquitos, pues no todas se reproducen en las mismas condiciones ni representan los mismos riesgos.

El Aedes aegypti, de color oscuro y con marcas blancas en las patas, es el principal vector del dengue, una enfermedad que puede generar complicaciones de salud y que requiere atención oportuna.

Por su parte, los mosquitos del género Culex suelen encontrarse en diferentes ambientes, incluidos lugares con aguas estancadas de calidad variable. Su presencia también puede convertirse en una molestia para las comunidades.

Llantas abandonadas, un foco de preocupación

Uno de los puntos que más preocupa al infectólogo es la acumulación de llantas inservibles en basureros a cielo abierto, debido a que estos elementos pueden retener agua y convertirse en criaderos.

Tapia señaló especialmente varios sectores de la carretera Oriental, en el corredor que comprende Soledad, Malambo y Sabanagrande, donde, según indicó, se observan depósitos de llantas abandonadas.

También mencionó la avenida Circunvalar de Barranquilla como otro de los puntos donde habría neumáticos en desuso que requieren intervención.

El médico insistió en que las autoridades ambientales deben evaluar la situación y definir medidas para retirar estos residuos y evitar que continúen acumulando agua.

“Hay que hacerles un llamado a las autoridades ambientales del Distrito y del departamento para que determinen qué van a hacer con tantas llantas inservibles que están tiradas en basureros a cielo abierto”, manifestó.

La preocupación radica en que basta con que se acumule agua en estos objetos para que se conviertan en espacios propicios para la reproducción de mosquitos, especialmente durante temporadas de lluvias intermitentes.

Una piscina abandonada también puede convertirse en criadero

El especialista advirtió que las llantas no son los únicos elementos que favorecen la proliferación. Las piscinas fuera de uso, los recipientes destapados y otros objetos que acumulen agua también pueden facilitar la reproducción del Aedes aegypti.

Según explicó, una hembra de esta especie puede depositar alrededor de 200 huevos por postura, por lo que es fundamental eliminar los posibles criaderos antes de que el ciclo de reproducción continúe.

Tapia recomendó lavar y tapar las piscinas que no se estén utilizando, además de restregar sus paredes, ya que los huevos pueden quedar adheridos a las superficies y reactivarse cuando las condiciones sean favorables.

Por eso, el control no depende únicamente de las fumigaciones: también requiere eliminar los lugares donde los mosquitos depositan sus huevos y se desarrollan sus larvas.

¿Cómo protegerse de las picaduras?

Mientras se adoptan medidas para controlar la proliferación, el infectólogo recomendó a la ciudadanía utilizar repelente, especialmente cuando realice actividades al aire libre en lugares donde la presencia de mosquitos sea elevada.

Para quienes frecuentan el Gran Malecón, sugirió aplicar un producto eficaz en las zonas expuestas, como brazos y piernas, y seguir las instrucciones de uso indicadas en el envase.

Tapia destacó los repelentes que contienen DEET como una alternativa de protección y mencionó una concentración del 35 %.

La recomendación cobra relevancia para quienes acostumbran hacer ejercicio o caminar al aire libre, actividades durante las cuales pueden estar expuestos a las picaduras durante periodos prolongados.

La alerta, sin embargo, va más allá de las molestias que generan estos insectos. La eliminación de aguas estancadas, la disposición adecuada de llantas y otros residuos, y la vigilancia de los posibles criaderos son acciones clave para disminuir la presencia de mosquitos y reducir el riesgo de transmisión del dengue.

El llamado del especialista es a que las autoridades de Barranquilla y el Atlántico coordinen acciones urgentes de control ambiental, mientras las comunidades refuerzan las medidas preventivas desde sus hogares.