Con la llegada de las primeras lluvias del mes de abril, la Alcaldía de Barranquilla intensificó las jornadas de limpieza manual y mecánica en distintos arroyos de la ciudad, logrando retirar más de 600 toneladas de residuos sólidos que estaban generando obstrucciones en el sistema de drenaje urbano.
Las acciones, lideradas por el alcalde Alejandro Char, responden a la necesidad de mitigar los efectos de la acumulación de desechos en canales pluviales, los cuales afectan el flujo del agua y aumentan el riesgo de inundaciones durante la temporada de lluvias.
“En Barranquilla trabajamos arduamente por reducir el daño ambiental ocasionado por la contaminación y la mala disposición de residuos. Además de los programas pedagógicos y acciones en los barrios con los que realizamos limpieza y recuperación de espacios que antes eran focos de contaminación, de manera paralela tenemos máquinas en puntos estratégicos para que realicen limpieza de cuerpos de agua o canales pluviales que se convierten en conductores de desechos que desembocan en nuestros ecosistemas”, afirmó el mandatario.
Las intervenciones se desarrollan con el apoyo de la empresa Triple A y cuadrillas especializadas de la Agencia Distrital de Infraestructura (ADI), quienes han desplegado maquinaria amarilla y personal técnico para garantizar el adecuado flujo del agua en diferentes sectores de la ciudad.
Entre los puntos priorizados se encuentran el arroyo El Bosque, ubicado en la calle 72A con carrera 9B, donde se retiraron 18 toneladas de residuos; así como la carrera 9 entre calles 60B y 63B, en el mismo sector, donde se extrajeron 8 toneladas de material. De igual forma, en el box culvert de la Vía 40 con calle 77 se removieron 19 toneladas de desechos acumulados.
Durante estas jornadas, las autoridades han encontrado una gran variedad de residuos, entre ellos materiales voluminosos, desechos orgánicos, plásticos de un solo uso, podas y escombros, elementos que terminan afectando la capacidad hidráulica de los canales y dificultando el drenaje natural del agua.
Uno de los puntos más críticos ha sido la trampa de basuras del arroyo León, donde se han extraído aproximadamente 560 toneladas de residuos, lo que evidencia la magnitud del problema y la cantidad de desechos que llegan a estos sistemas.
Estas labores no solo buscan responder a las emergencias ocasionadas por las lluvias, sino también prevenir futuras afectaciones, reduciendo el riesgo de taponamientos e inundaciones en zonas vulnerables de la ciudad.
Desde la administración distrital se reiteró el llamado a la ciudadanía para hacer una correcta disposición de los residuos sólidos y evitar arrojarlos a los canales pluviales, ya que su cuidado es fundamental para el buen funcionamiento del sistema de drenaje urbano.
Finalmente, las autoridades destacaron que el trabajo articulado entre la institucionalidad y la comunidad es clave para mantener los arroyos limpios y enfrentar de manera efectiva la temporada invernal, protegiendo tanto el medioambiente como la seguridad de los barranquilleros.