Un operativo policial registrado entre la noche del pasado domingo y la madrugada del lunes 4 de mayo y dado a conocer en las últimas horas, en el domicilio de la familia Gutiérrez en el barrio la Paz de Barranquilla, terminó en una tragedia que incluye heridos por arma de fuego y la pérdida de un embarazo. Antonio Gutiérrez, jefe del hogar, relató que lo que comenzó como un pedido de ayuda para mediar en un caso de embriaguez, terminó en una "atropello estructural". El ciudadano afirma que el uso desproporcionado de la fuerza por parte de los agentes desencadenó una espiral de violencia que afectó incluso a una mujer embarazada y menores de edad presentes.
De acuerdo con la denuncia, el detonante fue el maltrato físico que los primeros agentes en llegar ejercieron sobre un joven, a quien habrían intentado asfixiar y golpear durante la detención. Al ver la gravedad de la situación, los familiares reclamaron el cumplimiento de los protocolos de ley, recibiendo como respuesta insultos de alto calibre por parte de los uniformados. Gutiérrez señala que la llegada de más patrullas no trajo orden, sino que intensificó el conflicto con el uso de piedras, golpes y disparos de armas de dotación.
El saldo de la confrontación es crítico
Un joven con una herida de bala en el rostro, específicamente en un ojo, y una menor de edad que perdió su bebé debido a la gravedad de los ataques recibidos. Además, el denunciante reportó lesiones en su esposa y su suegra por impactos de piedras lanzadas presuntamente por los efectivos. La comunidad del sector, que salió a la calle para pedir respeto por la vida de los niños y mujeres en la vivienda, fue testigo de la escalada del enfrentamiento armado y físico.
A pesar de los hechos, el señor Gutiérrez aclaró que su intención es alzar la voz contra la falta de educación y tolerancia de ciertos funcionarios, sin desestimar el trabajo general que realiza la institución policial. Expresó su preocupación por la forma en que se están manejando los conflictos de convivencia ciudadana, donde la jerarquía del uniforme parece sobreponerse al respeto por la vida humana y los protocolos establecidos en el Código de Seguridad y Convivencia Ciudadana.
Los afectados interpusieron demandas ante autoridades
La familia Gutiérrez espera que las autoridades competentes inicien una investigación interna y penal para identificar a los responsables de los disparos y las agresiones físicas. El denunciante recalcó que estos actos de intolerancia no deben repetirse y que es necesario un control más estricto sobre el perfil de las personas que integran la fuerza pública. Por ahora, la familia se concentra en la recuperación de los heridos mientras recolecta las evidencias necesarias para formalizar el proceso judicial por los daños sufridos.