La Arquidiócesis de Barranquilla anunció la puesta en marcha de un plan de mantenimiento preventivo y de mejora en las instalaciones del Cementerio Católico Calancala. Esta decisión se tomó con el fin de garantizar que el tradicional camposanto continúe prestando sus servicios a la ciudadanía en condiciones seguras. La medida busca responder de forma directa a la emergencia ocurrida la noche del lunes 13 de julio, cuando un tramo de la pared perimetral se vino abajo.
Los voceros del cementerio informaron que, en coordinación con las autoridades locales de gestión del riesgo, ya se inició una revisión detallada de todos los muros exteriores y las zonas internas de la propiedad. El objetivo de estas inspecciones técnicas es identificar con exactitud cualquier punto débil en la estructura que pueda representar un peligro para los transeúntes. De esta manera, se programarán obras de reparación inmediatas para evitar nuevos desprendimientos de concreto.
La administración del camposanto expresó su agradecimiento a Dios debido a que el desplome del muro no causó lesiones a los vecinos del barrio Lucero ni a los trabajadores del lugar. Asimismo, la entidad religiosa ofreció disculpas públicas a las familias y residentes del sector que se sintieron afectados o asustados por el fuerte ruido y los escombros generados por el colapso de la vieja estructura.
Las obras que se ejecutarán en las próximas semanas contemplan la reconstrucción técnica del tramo caído y el reforzamiento de las columnas vecinas que sostienen el cerramiento. La comunidad de la zona metropolitana espera que estos trabajos devuelvan la tranquilidad a los peatones que diariamente caminan por los andenes de la carrera 31. Los encargados de la obra aseguraron que se usarán materiales de alta calidad para garantizar la estabilidad de la nueva pared.
Con estas acciones de mantenimiento, la Arquidiócesis reafirma su compromiso de mantener los espacios religiosos y comunitarios bajo estrictas normas de seguridad. La dirección del cementerio mantendrá informados a los líderes del barrio sobre el avance de los trabajos de construcción. Adicionalmente, se coordinará con las empresas de servicios públicos el retiro seguro de los escombros que aún permanecen cerca de las redes de cableado eléctrico.