Habitantes del barrio Belén 3, en el municipio de Malambo (Atlántico), en el área metropolitana de Barranquilla, completaron un mes consecutivo sin suministro de agua potable, situación que mantiene en alerta a la población por el impacto en las condiciones de vida de niños y adultos mayores.
Según denuncias comunitarias, la empresa Aguas de Malambo no ha normalizado el servicio por la red, obligando a los residentes a recurrir a soluciones improvisadas y costosas para cubrir sus necesidades básicas de alimentación e higiene.
La contingencia ha obligado a los vecinos a destinar recursos diarios considerables para adquirir el líquido en pimpinas, que tienen un costo de mil pesos por unidad.
¿Cuánto pagan por el agua en Malambo?
Moradores del sector explicaron que un hogar promedio llega a consumir entre 20 y 30 pimpinas al día, lo que representa un gasto diario de hasta 30.000 pesos; una cifra insostenible a largo plazo para las familias de bajos ingresos del municipio.
Aunque la Alcaldía de Malambo ha dispuesto el envío de carrotanques para mitigar la escasez de manera gratuita, los afectados señalaron que el suministro no es constante.
Corina Montes, residente y activista animalista de la zona, manifestó su preocupación porque las altas temperaturas actuales aumentan la demanda de hidratación tanto para las personas como para los animales domésticos y de refugio, advirtiendo que en ocasiones carecen de agua incluso para cocinar.
Les toca improvisar soluciones
Ante la falta de soluciones definitivas por parte de la empresa operadora, la comunidad ha intentado intervenir directamente las redes de acueducto que conectan con sectores aledaños como La Jabonera. Heiser Alaín, habitante del barrio, dijo que los mismos usuarios han costeado y reparado tramos de tuberías averiadas, logrando restablecer el flujo temporalmente por un par de semanas antes de que el sistema vuelva a fallar por causas técnicas aún desconocidas.
La última acción colectiva de los vecinos consistió en "hacer una vaca" comunitaria de más de un millón de pesos para adquirir e instalar una motobomba de alta potencia con la intención de succionar el líquido hacia sus predios. No obstante, informaron que, tras ser reparada y encendida en las últimas horas, la maquinaria no logró captar agua desde la red principal, por lo que urgieron la intervención inmediata de los entes de control y de las autoridades ambientales del departamento del Atlántico.