Protesta

¡No quieren más reuniones, quieren soluciones! Protestan por habitantes de calle junto a colegio en Cali

Protesta por a llegada de habitantes de calle a los alrededores del Colegio Antonio José Camacho

La comunidad del colegio Antonio José Camacho se cansó de esperar y se fueron a protestar para pedir que alguien les ponga cuidado.

Foto: Movilidad Cali Estudiantes, profesores, directivos y padres de familia del colegio Antonio José Camacho en Cali, protestaron por la situación que están viviendo desde hace varias semanas.

Se cansaron de esperar: estudiantes, profesores, directivos y padres de familia del colegio Antonio José Camacho, en Cali, se fueron para las afueras de la institución para pedir que alguien le ponga cuidado a la situación que, según denuncian, están viviendo desde hace varias semanas.

La queja tiene que ver con la llegada de habitantes de calle a los alrededores del plantel, donde la comunidad asegura que el consumo de drogas y la acumulación de basuras se han convertido en un dolor de cabeza. Y lo que más les preocupa es que todo ocurre a pocos pasos de las aulas, por donde pasan todos los días niños, niñas y adolescentes.

Según los manifestantes, la situación se agravó después de las intervenciones que se hicieron en sectores del centro como El Calvario, San Pascual y Sucre, con la operación Iron y el posterior Plan Cristo Rey. La comunidad sostiene que, mientras se adelantan estos trabajos de recuperación en esa zona, el problema se está trasladando a otros puntos de Cali, especialmente a la comuna 9.

“Nosotros también somos Cali”: el reclamo de los vecinos

Paola Roldán, integrante de la Junta Administradora Local de la comuna 9, alegó que la comunidad no está en contra de la transformación del centro, pero sí reclama que los barrios vecinos también sean tenidos en cuenta. La líder cuestionó que, según ella, no se hubiera preparado un plan para atender lo que podía pasar en los sectores aledaños una vez comenzaran las intervenciones.

“Nosotros también somos centro, nosotros también somos Cali”, fue el llamado de Roldán a la Administración Distrital. Para ella, no basta con recuperar una zona si los problemas terminan afectando a las comunidades de otros barrios.

La preocupación, aseguró, va más allá de la seguridad. También tiene que ver con la salud pública, el medioambiente y la exposición de los estudiantes al consumo de sustancias psicoactivas en los alrededores del colegio.

Aunque reconoce que ha habido acercamientos con la Alcaldía, insiste en que todavía no ven una respuesta que resuelva el problema de fondo.

“No queremos más mesas de trabajo”: el llamado a Eder

Denis Beatriz Valencia, edilesa de la comuna 9, también alzó la voz por lo que está pasando en el sector. Según denunció, la situación no afecta solamente al Antonio José Camacho, pues otros entornos escolares de la comuna también estarían enfrentando dificultades.

Ella señaló además que un predio donde funcionaba el antiguo IDEMA se ha convertido en un punto de acumulación de basura. Pero su reclamo no terminó ahí. Valencia le pidió al alcalde Alejandro Eder y a la Secretaría de Educación que se acerquen al colegio y atiendan tanto los problemas del entorno como las necesidades del plantel.

“No queremos más mesas de trabajo, porque hemos hecho muchas mesas de trabajo y aún no ha habido la solución. Queremos una solución real”, reclamó.

La comunidad pide que las autoridades no se queden solamente en las reuniones y que lleguen con medidas concretas para recuperar el entorno y garantizar que los estudiantes puedan asistir a clases en buenas condiciones.

Al colegio también le pasan factura los daños del terremoto

Como si el problema de los alrededores fuera poco, la comunidad educativa también está preocupada por el estado de la infraestructura del Antonio José Camacho, pues sufrió afectaciones durante el terremoto del pasado 10 de agosto.

El rector Luis Guillermo Ramírez López advirtió que el colegio necesita reparaciones y que la vigilancia no sería suficiente para controlar todos los accesos al plantel.

A esto se suma otro hecho que causó molestia: el robo de las letras que identificaban a la institución. Para la comunidad, no se trata solamente de unos elementos materiales, sino de parte de la identidad de un colegio que lleva cerca de 90 años prestando servicio en Cali.

La edilesa Valencia también pidió que se invierta en la recuperación del plantel y recordó que allí estudian niños y jóvenes de familias de bajos recursos que necesitan contar con espacios adecuados para su formación.

Por eso, el reclamo de estudiantes, padres y docentes va por partida doble: quieren que se atienda la situación de los alrededores y que también se pongan al día con las reparaciones pendientes del colegio.

Mientras avanzan las intervenciones en el centro de Cali, la comunidad de la comuna 9 espera que la Administración Distrital no les dé más largas y llegue con soluciones concretas. Su petición es que la recuperación de la ciudad no deje a otros barrios cargando con problemas que, aseguran, también necesitan atención urgente.