Ambiente

Caquetá y Guaviare impulsan la bioeconomía y abren nuevas oportunidades para las comunidades amazónicas

La bioeconomía: la alternativa para potenciar la biodiversidad

The Nature Conservancy impulsa la bioeconomía en Caquetá y Guaviare, apoyando emprendimientos indígenas que comercializan productos derivados de frutos amazónicos.

The Nature Conservancy The Nature Conservancy se enfoca en varios departamentos de la región amazónica.

En el sur del país, en la zona amazónica, The Nature Conservancy viene adelantando un trabajo en departamentos como el Guaviare y de Caquetá, donde se busca conectar los diferentes niveles de la bioeconomía en el país.

Es una iniciativa que recoge visiones a nivel territorial que potencian la biodiversidad que tiene esta zona del país, realmente a implementaciones concretas en los territorios.

Sonia Pardo, especialista de The Nature Conservancy, dio a conocer que adelanta un trabajo que busca contribuir al fortalecimiento de las políticas públicas y trabaja como ese articulador, tendiendo los puentes entre actores clave para que se dinamice la bioeconomía.

En el departamento de Caquetá, se trabaja de la mano con la gobernación de Caquetá y también con la gobernación de Guaviare, de tal manera que podamos contribuir en la elaboración de recomendaciones, de documentos técnicos, de los acuerdos de competitividad departamentales para las instancias de gobernanza”.

En Caquetá

En el departamento del Caquetá se trabaja con la Asociación Empresarial Kaburefo Ji, de Solano, se convirtió en la primera empresa indígena de Caquetá en obtener autorizaciones sanitarias del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA).

Con ellas podrá vender en todo el país 12 variedades de mermeladas y 17 de refrescos hechos con frutos como asaí, milpés, canangucha, copoazú y camú camú. El 13 de septiembre de 2026, el INVIMA otorgó la Notificación Sanitaria NSA-5251-2026 para las mermeladas de Kabure, con una vigencia de diez años, y el Registro Sanitario RSA-5909-2026 para sus refrescos, vigente por cinco años.

Las autorizaciones permiten a la asociación superar una de las principales barreras para ampliar la comercialización de sus productos y proyectar su llegada a tiendas y supermercados de todo el país. Con estas autorizaciones, las comunidades que conservan más de 200.000 hectáreas de bosque podrán generar ingresos a partir de los frutos que cosechan en su territorio.

¿Qué busca la bioeconomía?

Actualmente, se adelanta un trabajo para dinamizar la bioeconomía a nivel departamental y se están desarrollando herramientas técnicas que permitan contribuir y alentar el desarrollo de la bioeconomía en el país, desde la elaboración de plataformas, guías técnicas y operativas para la implementación de proyectos en bioeconomía, y un trabajo directo con los actores territoriales, que nos permita fortalecer a nivel departamental las iniciativas de socio-bioeconomía, negocios en bioeconomía, de valor, negocios que se basen en la biodiversidad.

“Tenemos varias alianzas para apoyar esa dinamización de estos espacios de gobernanza para el departamento, con la gobernación, junto con actores clave, y también en la aceleración de procesos concretos de bioeconomía, digamos de negocios que pretendemos acompañar para que logren instalar hacia bionegocios, digamos que ya más consolidados, y que logren llegar a mercados, y que logren esa aceleración a nivel empresarial”, dijo Prado.

Puntos claves para que la bioeconomía genere desarrollo

1. Bosques en pie. Sin ecosistemas conservados o restaurados, no hay bioeconomía. Que un producto venga del bosque no lo convierte en bioeconomía; lo que la define es la forma en que se produjo, si mantuvo el bosque en pie y si respetó a quienes lo cuidan.

2. Un reparto justo del valor. Los acuerdos entre comunidades y privados deben ser justos, y el beneficio debe repartirse en toda la cadena, no quedarse en una sola empresa.

3. Condiciones habilitantes claras. Los emprendimientos necesitan reglas claras, acompañamiento técnico y acceso a mercados para crecer y generar empleo formal.

4. Resultados que se puedan medir. Lo que no se mide no existe. Hoy muchos emprendimientos de la biodiversidad no aparecen en las cifras del país, y por eso su potencial sigue oculto.