La Secretaría de Salud de Neiva confirmó que, durante 2025, se registraron 11 casos de lepra en población adulta del municipio, cifra que, aunque corresponde a una enfermedad poco frecuente, mantiene en alerta a las autoridades sanitarias por sus posibles consecuencias cuando no se detecta y trata a tiempo.
Frente a este panorama, la entidad aseguró que el 100 % de los pacientes diagnosticados reciben tratamiento oportuno y seguimiento médico permanente, lo que ha permitido controlar la enfermedad y reducir el riesgo de complicaciones graves.
La secretaria de Salud municipal, Lilibeth Galván, explicó que, pese a que no se trata de una patología de alta incidencia, la presencia de estos casos obliga a mantener una vigilancia epidemiológica activa y constante en la ciudad.
“La lepra no es una enfermedad erradicada y, aunque su aparición es poco común, cada caso nos exige reforzar la búsqueda activa, el seguimiento y la sensibilización tanto del personal de salud como de la comunidad”, señaló la funcionaria.
Galván precisó que la vigilancia no solo se concentra en los pacientes diagnosticados, sino también en sus contactos cercanos, quienes son evaluados para descartar nuevos casos y prevenir posibles contagios. Este trabajo articulado permite identificar de manera temprana cualquier signo sospechoso y actuar de forma inmediata, minimizando los riesgos para la salud pública.
“Uno de los principales desafíos frente a la lepra es el diagnóstico tardío, ya que, en casos avanzados, la enfermedad puede generar daños neurológicos, lesiones en la piel y afectaciones que derivan en discapacidad parcial o incluso total. Estas secuelas, en muchos casos, son evitables si la persona consulta a tiempo y recibe el tratamiento adecuado desde las primeras etapas”, agregó la secretaria.
Por esta razón, las autoridades hicieron un llamado enfático a la ciudadanía para que esté atenta a los signos de alerta. Entre los síntomas más comunes se encuentran manchas en la piel con pérdida de sensibilidad, hormigueo persistente en manos o pies, debilidad muscular y lesiones que no cicatrizan.
“La lepra tiene tratamiento, es curable y no debe ser motivo de discriminación. El mayor riesgo está en no consultar a tiempo”, enfatizó la secretaria de Salud.
Con el cierre del año y el balance de los 11 casos registrados, la Secretaría de Salud de Neiva reiteró su compromiso con la protección de la salud pública, asegurando que continuará con la vigilancia epidemiológica activa, el seguimiento riguroso de los pacientes y la promoción de la consulta temprana.
“El objetivo es prevenir la aparición de nuevos casos, evitar discapacidades prevenibles y garantizar una atención digna y oportuna para quienes enfrenten esta enfermedad”, puntualizó la secretaria.