La Lonja de Propiedad Horizontal del Atlántico pidió fortalecer la cultura de prevención y advirtió que tener un plan de emergencia archivado no significa que una comunidad esté realmente preparada.
Silvia Padilla, directora ejecutiva de la organización, aseguró que en recorridos y trabajos adelantados junto con la Oficina de Gestión del Riesgo y Desastres de Barranquilla se han encontrado edificios que no cuentan con planes de emergencia efectivos, pese a que algunos administradores aseguran tenerlos.
“Una cosa es el papel y otra es la realidad”, señaló Padilla, quien cuestionó que en algunos casos se contraten servicios de prevención que finalmente no se ejecutan, no se realicen capacitaciones o incluso se modifiquen documentos sin que las condiciones de seguridad sean corregidas.
La preocupación aumenta al evaluar la capacidad de evacuación de grandes conjuntos residenciales. Según la directora de la Lonja, en algunos ejercicios de emergencia se activa la alarma, pero solo una pequeña parte de los residentes participa.
“Uno coloca la alarma y de 800 personas bajan 68 personas”, relató, como ejemplo de la falta de preparación y participación de las comunidades.
Padilla considera que en la Costa Atlántica todavía no existe una verdadera cultura de prevención frente a los terremotos y otras emergencias. Explicó que durante años se ha mantenido la percepción de que la región no está expuesta a movimientos sísmicos importantes, lo que ha llevado a que muchas comunidades no se preparen adecuadamente.
El plan no puede quedarse en un folder
La dirigente gremial insistió en que un plan de emergencia debe ser conocido y practicado por los residentes. No basta con tener un documento que indique los procedimientos: las personas deben saber por dónde evacuar, dónde reunirse, quién coordina la emergencia y cómo actuar frente a una persona lesionada.
También hizo un llamado a los administradores de propiedad horizontal para que no se limiten a recibir dictámenes técnicos y archivarlos para que las siguientes administraciones se encarguen de ellos.
“Se trata de corregir, verificar y mejorar el entorno, sobre todo la seguridad de las vidas que viven en estos megaproyectos”, afirmó.
La preocupación es especialmente relevante en conjuntos residenciales con cientos o incluso miles de viviendas. Padilla puso como ejemplo proyectos que pueden albergar entre 1.500 y 1.800 inmuebles y cuestionó cómo se lograría evacuar de manera segura a toda esa población en caso de una emergencia.
Mencionó además sectores de alta densidad residencial como Alameda del Río y otros grandes proyectos de la ciudad, donde, según indicó, la participación de los residentes en los ejercicios de evacuación sigue siendo muy baja.
Corregir las fallas antes de una tragedia
La directora de la Lonja también pidió revisar las condiciones con las que fueron entregados algunos proyectos inmobiliarios y corregir las deficiencias que puedan representar un riesgo para sus habitantes.
Advirtió que no basta con asumir que un edificio cumple las normas porque cuenta con documentos que así lo indican. La verificación debe hacerse en terreno y con el acompañamiento de expertos cuando sea necesario.
“Una cosa es el papel, usted sabe que el colombiano: el papel está. Pero entonces va uno a la realidad con los expertos y los patólogos y no se cumple”, manifestó.
Padilla insistió en que la prevención debe comenzar antes de que ocurra una emergencia y no después de una tragedia. A su juicio, los cambios que está experimentando el planeta obligan a las ciudades a prepararse para distintos escenarios de riesgo.
“Nos tenemos que preparar. No esperemos un siniestro para que Barranquilla tenga que atravesar por una situación que no estamos preparados”, concluyó.
El llamado de la Lonja es a que administradores y residentes conviertan los planes de emergencia en herramientas reales, mediante capacitación, simulacros y corrección de las deficiencias de seguridad, especialmente en los conjuntos residenciales de mayor concentración poblacional.
Temas clave
¿Tener un plan de emergencia archivado significa que un edificio está preparado?
No. La Lonja de Propiedad Horizontal del Atlántico advierte que el plan debe ser conocido, actualizado y practicado por los residentes. Tener el documento guardado no garantiza que la comunidad sepa cómo actuar ante una emergencia.
¿Qué tan preparados están los residentes para evacuar?
La participación en los simulacros sigue siendo baja. Silvia Padilla puso como ejemplo que, en un conjunto con unas 800 personas, durante un ejercicio de emergencia solo 68 residentes participaron en la evacuación.
¿Cuál es el principal problema en los grandes conjuntos residenciales?
La alta concentración de habitantes dificulta una evacuación segura si no existe una preparación adecuada. Algunos proyectos pueden tener entre 1.500 y 1.800 viviendas, por lo que resulta fundamental contar con rutas de evacuación, puntos de encuentro, alarmas y personal capacitado.
¿Qué recomienda la Lonja para mejorar la seguridad?
Fortalecer la cultura de prevención mediante capacitaciones, simulacros frecuentes, revisión de las condiciones de seguridad y corrección de las fallas detectadas. La organización insiste en que las deficiencias deben solucionarse antes de que ocurra una tragedia.