En medio de la emergencia provocada por las inundaciones en el departamento de Córdoba, la solidaridad regional se hizo presente. El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, y el gerente de la RAP Caribe, Jesús Pérez, recorrieron las zonas afectadas en el marco de la Cumbre de Gobernadores que se desarrolla en Montería.
La visita incluyó inspecciones en sectores anegados de la margen izquierda del río Sinú, especialmente en los municipios de San Pelayo, Cereté y Montería, donde se entregaron ayudas humanitarias a las comunidades afectadas.

El mandatario atlanticense calificó la presencia de las delegaciones departamentales como un acto de “reciprocidad, gratitud y solidaridad”, recordando el respaldo que recibió el Atlántico durante la grave temporada invernal de finales de 2010 y comienzos de 2011.
“Cuando nosotros en el Atlántico tuvimos problemas, el Caribe entero se volcó hacia nuestro territorio dándonos apoyo. Esa gratitud eterna que tendremos los atlanticenses es preciso expresarla ahora y por eso estamos aquí”, afirmó Verano, quien además preside la RAP Caribe. “Nuestras abuelas decían ‘hoy por ti, mañana por mí’, y es momento de decir presente”.
La agenda de la Cumbre de Gobernadores, denominada “Gobernar para proteger la vida, el territorio y la democracia”, coincidió con la emergencia, lo que permitió que los mandatarios departamentales verificaran de primera mano la magnitud de las afectaciones y ratificaran su compromiso con la recuperación del territorio.
Los gobernadores, junto con la Federación Nacional de Departamentos, anunciaron que continuarán enviando ayudas humanitarias y que articularán esfuerzos para una gerencia estratégica que permita el restablecimiento social en las zonas afectadas, un proceso que podría tardar más de seis meses, mientras que la reconstrucción total se estima en un plazo superior a un año.
Verano explicó que, aunque en la agenda inicial de la Cumbre estaba previsto abordar temas de seguridad —razón por la cual el Gobierno nacional envió al ministro de Defensa—, la emergencia por inundaciones se convirtió en prioridad sin dejar de lado los demás asuntos estratégicos. “Estamos conmovidos por las inundaciones y eso es prioritario. Luego de la atención de la emergencia viene la recuperación de condiciones dignas y garantizar la seguridad en la zona”, sostuvo.
El acompañamiento del Atlántico y la RAP Caribe no se limita a la entrega de ayudas. También contempla la transferencia de conocimiento técnico en manejo de riesgos y atención de inundaciones. El Atlántico cuenta con experiencia acumulada tras la crisis invernal de 2010-2011, aprendizajes que hoy pone a disposición de Córdoba para fortalecer la respuesta institucional.
De esta manera, la región Caribe reafirma su espíritu de unidad frente a la adversidad, demostrando que la cooperación entre departamentos es clave para enfrentar emergencias y avanzar hacia la recuperación integral de los territorios afectados.