La Corporación Ambiental de los Valles del Sinú y San Jorge, alertó sobre el impacto del fenómeno de El Niño en el departamento de Córdoba y se espera que alcance su fase de mayor intensidad durante el trimestre agosto-octubre, con reducción de lluvias, aumento de temperaturas y mayor riesgo de incendios.
Los municipios más afectados por cuenta de la reducción de las lluvias son Moñitos en la zona costera y Lorica en el Bajo Sinú donde las represas se están quedando sin agua, los cultivos de ñame, yuca y ñame afectados y los pastos comenzaron a marchitarse.
Según la CVS, los pronósticos climáticos indican que el incremento sostenido de la temperatura superficial del océano Pacífico tropical continuará modificando los patrones atmosféricos a escala global, favoreciendo temperaturas superiores a los valores normales y alteraciones significativas en el régimen de precipitaciones en diferentes regiones del planeta.
Explicaron que para el norte de Suramérica, incluyendo Colombia, estos cambios pueden traducirse en una reducción progresiva de las lluvias, incremento de las temperaturas máximas, disminución de la humedad del suelo y mayor probabilidad de ocurrencia de incendios de la cobertura vegetal, especialmente durante los meses en que tradicionalmente disminuyen las precipitaciones.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha señalado que las temperaturas superficiales del mar continuarán por encima de los valores promedio, situación que, junto con otros patrones oceánicos, podría intensificar los impactos climáticos regionales asociados con sequías, incendios forestales, disminución en la disponibilidad del recurso hídrico y afectaciones a los sectores agrícola, pecuario y ambiental.
De acuerdo con el informe de la CVS, la ocurrencia de lluvias o tormentas aisladas no significa que el fenómeno de El Niño haya finalizado por lo que estos eventos hacen parte de la variabilidad climática y pueden presentarse aun cuando predominen condiciones de altas temperaturas y déficit de precipitaciones.
Las recomendaciones de las autoridades
Mantener activos los Planes Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres y los Planes de Contingencia frente al Fenómeno de El Niño, implementar medidas de uso eficiente y ahorro del agua en los sectores urbano y rural y evitar las quemas abiertas y cualquier actividad que pueda generar incendios de cobertura vegetal.
Reportar oportunamente la presencia de incendios forestales o emergencias relacionadas con altas temperaturas a los organismos de socorro y proteger las fuentes hídricas y hacer un uso racional del recurso, especialmente en zonas con antecedentes de desabastecimiento y mantenerse informado únicamente a través de los canales oficiales de la CVS, el IDEAM, la UNGRD y los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres.