Un nuevo operativo contra el hurto de energía terminó con el cierre temporal de un establecimiento comercial en Cúcuta.
El caso vuelve a poner en evidencia una práctica persistente en la ciudad que ya ha generado sanciones en otros sectores comerciales.
Cierre en el barrio Caobos
El establecimiento Daniato, una sala de belleza ubicada en el barrio Caobos de Cúcuta, en la Comuna 2, fue cerrado temporalmente por las autoridades tras detectarse irregularidades en su conexión al servicio de energía eléctrica.
El procedimiento fue ejecutado por la Policía Nacional, con acompañamiento de CENS, la empresa encargada de la prestación del servicio en mayor parte de Norte de Santander.
El cierre del establecimiento responde al incumplimiento de la normatividad vigente sobre el uso legal del servicio de energía.
Las autoridades no detallaron el tipo específico de alteración encontrada en la red, pero confirmaron que se trataba de una conexión no autorizada que afectaba la prestación regular del servicio en el sector.
Patrón que se repite en Cúcuta
El caso de Caobos no es aislado. Meses atrás, la misma empresa y la Policía adelantaron operativos similares en comercios ubicados en inmediaciones de la Terminal de Transportes de Cúcuta.
En esa zona, varios locales fueron sancionados con cierres temporales por el mismo motivo: conexiones irregulares para evadir el pago del consumo real de energía.
Riesgos para la comunidad
Más allá del fraude económico, las conexiones irregulares representan un riesgo directo para la seguridad.
La manipulación de redes eléctricas sin personal calificado ni medidas técnicas adecuadas puede provocar cortocircuitos, incendios, daños en electrodomésticos y accidentes por electrocución.
Además, estas conexiones ilegales sobrecargan los circuitos y generan inestabilidad en el servicio para los demás usuarios del sector, que terminan asumiendo las consecuencias de fluctuaciones de voltaje y cortes no programados.