Quince años después de que el Paisaje Cultural Cafetero (PCC) fuera declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, líderes regionales y expertos hicieron un balance poco alentador sobre el estado de conservación de este territorio, conformado por 51 municipios de Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca.
Aunque reconocen que la declaratoria fue el resultado de años de trabajo conjunto entre organizaciones sociales, ambientales, académicas e instituciones, consideran que los avances para proteger los atributos que le dieron este reconocimiento internacional han sido insuficientes.
Desde la Región Administrativa y de Planificación (RAP) del Eje Cafetero cuestionaron la falta de liderazgo del Gobierno Nacional y aseguraron que, pese a la reciente aprobación de un plan de manejo, aún no existe un plan de acción con metas, recursos y responsables claramente definidos para garantizar la conservación del Paisaje Cultural Cafetero.
Alcaldes, por fuera de las decisiones
El gerente de la RAP Eje Cafetero, Humberto Tobón, criticó la forma en que se ha manejado la gobernanza del Paisaje Cultural Cafetero y aseguró que los mandatarios locales han sido excluidos de las decisiones más importantes.
"Despacharon por la puerta de atrás a los alcaldes, que son los dueños del territorio, quienes dirigen estos municipios, y no los dejaron participar dentro de esa gobernanza", afirmó.
Según Tobón, esta falta de articulación ha tenido consecuencias visibles sobre el territorio.
"Producto de eso, las áreas cafeteras de toda esta región se han disminuido sustancialmente", señaló.
El dirigente también reveló que esta misma semana estaba prevista una reunión en Pereira con representantes del Ministerio de Cultura y la Federación Nacional de Cafeteros para comenzar la construcción del plan de acción del Paisaje Cultural Cafetero. Sin embargo, el encuentro fue aplazado, situación que, a su juicio, evidencia la falta de interés del Gobierno Nacional por fortalecer esta declaratoria.
Preocupa la pérdida de áreas cafeteras y el deterioro del patrimonio
Desde la RAP también alertaron por el deterioro ambiental, arquitectónico y cultural que ha sufrido la región durante los últimos años.
"Ha habido un fuerte impacto negativo sobre el patrimonio cultural y arquitectónico de esta región, y ni se diga de los daños ambientales. Todos los elementos que constituyen el Paisaje Cultural Cafetero colombiano durante estos años se han afectado", advirtió Tobón.
Como ejemplo, explicó que el departamento del Quindío pasó de tener cerca de 60.000 hectáreas sembradas en café a apenas 17.800, una reducción cercana al 70 %. Aseguró que esta tendencia también se observa en Risaralda, Caldas y el norte del Valle del Cauca.
Piden pasar del diagnóstico a las acciones
Aunque hace dos semanas fue aprobado el plan de manejo del Paisaje Cultural Cafetero, desde la RAP consideran que este documento, por sí solo, no garantiza la conservación del patrimonio.
"No es suficiente el plan de manejo que acaban de aprobar; es indispensable construir un plan de acción", enfatizó Humberto Tobón.
El gerente insistió en que ese documento debe establecer responsabilidades concretas, asignar recursos y fijar metas medibles que permitan proteger el territorio y recuperar los elementos que motivaron el reconocimiento otorgado por la UNESCO.
Sin una estrategia clara, advirtió, el Paisaje Cultural Cafetero podría seguir perdiendo las características culturales, ambientales y productivas que lo convirtieron en uno de los patrimonios más importantes del mundo.
Claves del tema en cuatro preguntas
¿Qué es el Paisaje Cultural Cafetero?
Es un territorio conformado por 51 municipios de Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca, reconocido por la UNESCO en 2011 como Patrimonio de la Humanidad por su riqueza cultural, ambiental y cafetera.
¿Qué reclaman los líderes del Eje Cafetero?
Aseguran que el Gobierno Nacional no ha liderado una estrategia efectiva para proteger el Paisaje Cultural Cafetero y que hace falta un plan de acción con recursos, responsabilidades y metas claras.
¿Cuáles son las principales preocupaciones?
La reducción de las áreas sembradas en café, el deterioro del patrimonio arquitectónico y cultural, los impactos ambientales y la poca participación de los alcaldes en la toma de decisiones.
¿Qué proponen desde la RAP Eje Cafetero?
Solicitan que el Gobierno Nacional, el Ministerio de Cultura y la Federación Nacional de Cafeteros construyan e implementen un plan de acción que garantice la conservación del Paisaje Cultural Cafetero y preserve los atributos que le dieron el reconocimiento de la UNESCO.