Cerca de 2.000 estudiantes de la zona rural de Neiva continúan a la espera de la llegada nuevamente con el transporte escolar, un servicio que completa 12 días suspendido mientras la Administración Municipal termina de formalizar el contrato con un nuevo operador.
La suspensión del servicio de transporte escolar mantiene en alerta a las familias de los estudiantes que dependen de este servicio para desplazarse diariamente hasta sus instituciones educativas.
El problema está relacionado con el proceso contractual adelantado por la Administración Municipal para seleccionar al operador encargado de prestar el servicio durante el calendario escolar de 2026.
¿Qué ocurrió?
“La realidad es que tuvimos algunas dificultades dentro del proceso contractual y eso nos ha impedido que lográramos hacer el empate, tuvimos dificultades con los oferentes que no cumplían con los requisitos mínimos para poder operar este servicio”, agregó Santiago Pérez, líder del PAE y secretario de educación encargado.
La convocatoria tuvo que abrirse en tres oportunidades hasta encontrar finalmente un proponente que cumpliera con las condiciones exigidas para prestar el servicio de transporte escolar.
Mientras avanzaba este proceso, los estudiantes tuvieron que continuar asistiendo a sus clases sin contar con el transporte que habitualmente facilita su desplazamiento, una situación que genera dificultades especialmente para quienes viven en sectores alejados de sus colegios.
Un nuevo operador ya fue seleccionado
“Actualmente el proceso se encuentra en una etapa avanzada y la Administración Municipal ya cuenta con un nuevo operador para asumir la prestación del servicio. El contrato se encuentra actualmente en proceso de elaboración y el paso que falta es completar su legalización”, puntualizó Pérez.
Una vez finalizado este procedimiento, podrán comenzar nuevamente los recorridos establecidos para los estudiantes beneficiarios. Se espera que el servicio pueda reactivarse en los próximos días, una vez se cumplan todos los requisitos administrativos y contractuales necesarios.
“La intención, además, es que una vez superada esta dificultad, el transporte escolar pueda mantenerse funcionando durante el resto del calendario académico de 2026, evitando nuevas interrupciones que puedan afectar a los estudiantes y sus familias. La inversión es cercana a las $2.700 millones”, indicó Pérez.
Para los padres de familia, el transporte escolar representa mucho más que un medio para llegar al colegio. En numerosos sectores de la zona rural de Neiva, especialmente aquellos ubicados en zonas alejadas, este servicio es fundamental para garantizar que los estudiantes puedan asistir regularmente a sus clases.