Cerca de 900 estudiantes de la sede Las Palmas de la Institución Educativa Humberto Tafur, en Neiva, permanecerán sin clases presenciales hasta nuevo aviso tras un incendio estructural que dejó pérdidas totales en el salón de informática.
La emergencia se registró luego de que, al parecer, un corto circuito en un aire acondicionado provocara la conflagración, afectando gravemente esta aula y obligando a suspender el servicio de energía eléctrica en toda la sede como medida preventiva.
"La rápida reacción de los organismos de socorro evitó que el fuego se propagara a otras áreas del plantel, sin embargo, el daño en el aula fue total, comprometiendo equipos tecnológicos, mobiliario y la infraestructura eléctrica del espacio", indicó la rectora de la institución educativa, Luz Marina.
Ante el riesgo de nuevas fallas, se decidió suspender el suministro de energía mientras se realizan las inspecciones técnicas correspondientes.
La Secretaría de Educación y la Oficina de Gestión del Riesgo adelantan la evaluación estructural y eléctrica del plantel para determinar las condiciones de seguridad y emitir el aval que permita el retorno a las aulas.
"Mientras tanto, se activó un plan de contingencia que contempla la implementación de clases en modalidad virtual, con el fin de garantizar la continuidad del calendario académico sin exponer a la comunidad educativa a posibles riesgos", agregó la rectora.
La comunidad escolar, integrada por estudiantes, docentes y personal administrativo, deberá adaptarse temporalmente a este esquema remoto hasta que se certifique que la infraestructura cumple con los estándares técnicos y eléctricos necesarios.
Este hecho se suma a un panorama preocupante en materia de incendios estructurales en la ciudad, según informó Nancy Trujillo, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo de Neiva, "en lo corrido de 2026 se han registrado 24 incendios estructurales, 15 de ellos en enero y 9 en febrero. Las emergencias han afectado hostales, escuelas, viviendas y establecimientos comerciales, evidenciando un incremento significativo frente a periodos anteriores".
Además, durante febrero se reportaron cinco incendios de vehículos, así como múltiples casos de incendios forestales y en basureros. Las autoridades atribuyen esta situación a factores como fallas eléctricas, sobrecarga de redes, manejo inadecuado de residuos y las altas temperaturas registradas en la región, que favorecen la propagación del fuego.
Frente a este contexto, los organismos de gestión del riesgo reiteraron una serie de recomendaciones preventivas a la ciudadanía. Entre ellas, "realizar revisiones periódicas a las instalaciones eléctricas, evitar la sobrecarga de tomacorrientes, no dejar velas o estufas encendidas sin supervisión y disponer adecuadamente las basuras para prevenir combustiones espontáneas", puntualizó la jefe de la oficina de gestión del riesgo.
Asimismo, se recomendó que instituciones educativas, establecimientos comerciales y hogares cuenten con extintores vigentes, rutas de evacuación claramente definidas y protocolos de actuación ante emergencias. Reportar de manera inmediata cualquier conato de incendio a los organismos de socorro puede ser determinante para evitar pérdidas humanas y materiales.
Mientras avanzan las labores de inspección en la sede Las Palmas, la prioridad de las autoridades es restablecer las condiciones de seguridad para que los cerca de 900 estudiantes puedan regresar a clases presenciales lo antes posible.
El incendio no dejó personas lesionadas, pero sí expuso la vulnerabilidad de infraestructuras educativas ante fallas eléctricas, en medio de un año que ya registra un aumento significativo en este tipo de emergencias en Neiva.