Norte de Santander enfrenta una nueva emergencia por cuenta de los incendios forestales que se mantienen activos en diferentes zonas del departamento, donde actualmente, según el reporte de las autoridades regionales, tres conflagraciones permanecen bajo atención de los organismos de socorro. Mientras las autoridades advierten sobre la necesidad de reforzar la capacidad de respuesta para evitar que las llamas continúen avanzando.
Uno de los puntos más críticos está ubicado en el municipio de Ocaña, donde un incendio forestal que está fuera de control desde hace varios días afecta varias veredas y ya ha comprometido más de 700 hectáreas de capa vegetal. La emergencia ha obligado a concentrar esfuerzos de diferentes organismos, ante la dificultad para controlar las llamas en sectores de difícil acceso.
De acuerdo con las autoridades en la provincia de Ocaña, más de 50 integrantes de los cuerpos de bomberos, la Defensa Civil, la Cruz Roja y organismos de gestión del riesgo participan en las labores. El objetivo es contener el incendio y evitar que alcance nuevas zonas rurales.
Ocaña sin apoyo nacional para atender la emergencia:
La preocupación de las autoridades aumenta por la posibilidad de que el fuego avance hacia el municipio de San Calixto, a través del corregimiento de El Puente, donde, de concretarse esta expansión, varias comunidades rurales podrían quedar expuestas, al igual que viviendas y áreas consideradas estratégicas para el abastecimiento de agua.
Llamado a la Dirección Nacional de Gestión del Riesgo:
La congresista de Norte de Santander, Diana Riveros, pidió apoyo aéreo urgente para controlar los incendios forestales en la provincia de Ocaña que hasta el momento han arrasado más de 700 hectáreas de capa vegetal.
Según informó la representante Diana Riveros, como respuesta a las solicitudes realizadas, la UNGRD confirmó el envío de personal de apoyo a Norte de Santander para fortalecer la atención de la emergencia; sin embargo, insistió en que se requiere además la intervención de aeronaves para enfrentar los focos activos.
"Hicimos el llamado directo a la Dirección Nacional de Gestión de Riesgo para que le presten la atención a la región; el gobierno nacional recién se posesionó, pero están siendo diligentes, a pesar de estar colapsados, teniendo en cuenta lo que está pasando en el sur del país por el terremoto. El departamento está en llamas, las viviendas están consumidas por el fuego", manifestó la congresista.
Asimismo, la representante a la Cámara afirmó que es fundamental el envío de apoyo aéreo para realizar sobrevuelos, labores de reconocimiento y descargas de agua en los puntos donde el acceso terrestre resulta más complejo. Esta capacidad permitiría atacar directamente algunos de los focos activos y tratar de impedir que las llamas continúen extendiéndose hacia otras comunidades.
Máximos riesgos en la región:
Uno de los principales riesgos está relacionado con las fuentes hídricas. En varias zonas rurales, las comunidades han construido y mantenido sus propios sistemas de abastecimiento, por lo que un eventual avance de las llamas hacia estos sectores podría comprometer fuentes de agua esenciales para cientos de familias.
Ante este panorama, se solicitó al Gobierno Nacional fortalecer de manera urgente la respuesta en Norte de Santander. Especialmente a través de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la Dirección Nacional de Bomberos y la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
La UNGRD confirmó el envío de personal de apoyo a Norte de Santander para fortalecer las labores de atención. Sin embargo, la representante Diana Riveros insistió en que la emergencia continúa y pidió que este respaldo sea complementado con medios aéreos.
La prioridad, según el llamado, es proteger la vida de las comunidades, las viviendas y las fuentes de agua antes de que los incendios alcancen una dimensión mayor.
Solo en Ocaña se han registrado 47 incendios forestales durante los últimos tres meses, una cifra que evidencia la presión que enfrentan los organismos de socorro y la capacidad limitada para atender de manera simultánea las diferentes conflagraciones.