Sin servicios de agua, energía y alcantarillado, y rodeadas de oscuridad ante la falta de iluminación, habitan más de 40 familias ubicadas en la isla Pensilvania, un pequeño territorio situado en el río Magdalena, exactamente debajo del histórico puente Pumarejo, en la zona que conecta Barranquilla con el municipio de Sitionuevo, en el departamento del Magdalena.
Hace unas décadas, esta isla se convirtió en un atractivo para los campesinos de la zona por sus tierras favorables para la agricultura de pan coger y la pesca artesanal, pero su época de bonanza se derrumbó con la construcción del nuevo puente, que dejó en abandono la antigua infraestructura, la cual poco a poco se ha ido deteriorando mientras sigue a la espera de su demolición.
Johana Araque, residente de la zona, se refirió a la situación: "Hacemos un llamado a los alcaldes implicados, a la gobernación tanto del Atlántico y Magdalena, a apersonarse de la situación que vivimos los habitantes de este sector, porque no solo estamos incomunicados, también nos sentimos inseguros. Es un sector que no cuenta con servicios públicos y afecta a nuestros niños y adultos mayores".
A esta situación se suma que la comunidad debe lidiar con las plagas y las enfermedades, mientras la preocupación crece ante los panales de abejas que se han incrustado debajo del puente y atacan a los campesinos y a los animales de la zona.
"Hace poco un adulto mayor murió tras el ataque reciente de estos insectos, lo que ha generado temor entre los residentes. Ya nos da miedo salir a recoger nuestros cultivos porque hasta los perros hemos hallado muertos, tras ser atacados por las abejas", indicó Araque.