Los fuertes vientos volvieron a golpear al campo en el Magdalena. Esta vez, los cultivos de banano de la Zona Bananera quedaron entre los más afectados por los vendavales que suelen presentarse durante esta época del año, dejando daños que podrían alcanzar entre 1.000 y 1.500 hectáreas de plantaciones según las proyecciones de las autoridades.
La caracterización realizada por el sector bananero indica que más de 250 agricultores, principalmente pequeños productores, resultaron afectados por las ráfagas registradas durante los últimos días.
Se presentan de manera recurrente
Los vendavales se presentan de manera recurrente durante esta temporada y, según los registros citados por el gremio, históricamente las ráfagas de viento han llegado a superar los 30 kilómetros por hora, provocando daños en las plantaciones.
Pero detrás de las hectáreas afectadas hay cientos de familias que dependen directamente de esta actividad y la estimación señala que unas 700 familias vinculadas a la producción de banano tienen sus ingresos relacionados con los cultivos que resultaron afectados, por lo que la recuperación de las plantaciones se convierte ahora en una prioridad para el sector.
Productores piden una mano para volver a producir
Ante el panorama, el sector bananero solicitó acompañamiento, asistencia técnica y herramientas que permitan a los pequeños agricultores recuperar las áreas afectadas y restablecer progresivamente sus plantaciones.
El llamado fue dirigido al Gobierno Nacional, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y las autoridades departamentales y municipales, con el propósito de establecer medidas concretas que permitan atender los daños ocasionados por los vendavales.
La petición también llegó al Congreso de la República y a entidades públicas y privadas, buscando que se articulen esfuerzos y se encuentren alternativas de apoyo para los productores que hoy enfrentan las consecuencias de la pérdida de cultivos.
José Francisco Zúñiga, presidente ejecutivo de Asbama, expresó su solidaridad con los agricultores y sus familias y aseguró que el gremio continuará acompañando las gestiones ante las autoridades.
“Nuestra solidaridad está con cada pequeño productor y con cada familia de la Zona Bananera que se ha visto afectado. No los dejaremos solos. Desde Asbama seguiremos trabajando de la mano con las autoridades para que este llamado se traduzca en acciones concretas, acompañamiento efectivo y soluciones que permitan recuperar la capacidad productiva del municipio de Zona Bananera”, manifestó Zúñiga.
Buscan alternativas para los pequeños productores
Como parte de las acciones planteadas, Asbama anunció una jornada de articulación con la Cámara de Comercio de Santa Marta, con el objetivo de identificar las principales necesidades de las cooperativas que reúnen a los pequeños productores afectados.
La intención es sentar en una misma mesa a entidades públicas y privadas que puedan aportar soluciones en diferentes frentes, entre ellos crédito y financiamiento, garantías, capacitación, asistencia técnica, gestión del riesgo y fortalecimiento empresarial.
Este ejercicio busca identificar qué oferta institucional está disponible y cómo puede ser utilizada de acuerdo con las necesidades particulares de los agricultores afectados por los vendavales.
La preocupación del sector está puesta ahora en evitar que los daños en las plantaciones terminen convirtiéndose en un problema mayor para las familias que viven de esta actividad. Por eso, el llamado es a que las autoridades nacionales y territoriales definan mecanismos de apoyo que permitan recuperar los cultivos y devolverles progresivamente su capacidad productiva a los pequeños bananeros de la Zona Bananera.
El golpe de los vientos, por ahora, no solo se mide en hectáreas perdidas, sino que también se refleja en los ingresos de cientos de productores y en la estabilidad económica de unas 700 familias vinculadas directamente a esta actividad agrícola.