El ambiente en el Concejo de Neiva estuvo caliente durante el debate de control político liderado por el concejal Juan Diego Amaya, quien puso sobre la mesa un balance que dejó más preocupaciones que aplausos.
Según su análisis, cuando ya se ha cumplido el 55% del periodo de gobierno, la administración municipal apenas tiene 4 proyectos en ejecución real, lo que encendió las alarmas sobre la capacidad de cumplirle a la ciudad antes de que termine el cuatrienio.
En total, el Plan de Desarrollo contempla 19 proyectos prioritarios, pero la mayoría presenta retrasos, incertidumbre o, en el peor de los casos, ningún avance.
Proyectos en verde
Para explicar la situación, el concejal Amaya utilizó un sistema de semaforización que dejó en evidencia el estado de las obras. “En verde aparecen apenas 4 proyectos que sí tendrían posibilidad de terminarse durante este gobierno, que son la ronda del río Las Ceibas, el espacio público en El Caguán, el proyecto de malla vial urbana y las placas huella en zona rural”.
Proyectos en Amarillo
El panorama se complica cuando se mira el grupo en amarillo, donde hay 6 proyectos que arrancaron, pero no todos llegarán a feliz término. Allí figuran obras importantes como el estadio Guillermo Plazas Alcid, el Jardín Botánico y el Centro de Bienestar Animal, que iniciaron, pero no alcanzarían a entregarse en esta administración.
Otros, como la renovación del parque Santander, el espacio público de San Antonio de Anaconia y la infraestructura educativa del colegio Ciudad Jardín, sí tendrían posibilidad de concluirse, aunque con el tiempo en contra.
Proyectos en Naranja
En una categoría intermedia, marcada en naranja, hay 3 proyectos que generan incertidumbre. Entre ellos están el puente Tesoro-Caña Brava y el espacio público de Guacirco que, aunque comenzaron, no tendrían cierre dentro del actual gobierno. Esto refleja, según Amaya, una planeación que no logra sostener el ritmo necesario para concretar las obras.
Proyectos en Rojo
“En color rojo son 6 iniciativas que no han iniciado y tampoco se ejecutarían en este periodo. Allí aparecen obras clave para el desarrollo de la ciudad como la ampliación de la calle sexta hasta la carrera 52, el parque del Cacao en Curibano, el malecón del río Magdalena, la fase 9 del canal del río Las Ceibas, los muros de contención y el parque de la música Jorge Villamil Cordovez”, agregó el concejal.
Amaya fue contundente al calificar la situación como un “espejismo administrativo”, señalando que se están mostrando avances menores mientras los grandes proyectos estructurales siguen sin despegar.
Para el concejal, el problema no es solo de ejecución, sino también de planeación y priorización, ya que el tiempo restante del gobierno se reduce cada vez más y las obras de alto impacto siguen sin materializarse.
“Al debate asistieron los secretarios de la administración y el gerente de las Ceibas Empresas Públicas de Neiva, responsables de liderar estos proyectos, que ahora deberán responder por los retrasos, la falta de resultados y la incertidumbre en la ejecución, el llamado es a acelerar el paso si se quiere evitar que el periodo termine con más promesas que obras”, agregó el concejal.
En medio de este panorama, la ciudadanía queda con más preguntas que respuestas. ¿Alcanzará el tiempo para revertir este escenario? ¿Se reactivarán los proyectos en rojo o quedarán como promesas incumplidas? Lo cierto es que, con más de la mitad del gobierno ya consumido, el margen de maniobra es cada vez más corto y la presión por mostrar resultados reales es más alta que nunca.
“Los procesos estratégicos de todo plan de desarrollo son el corazón de los planes de desarrollo, deben ser la prioridad de los gobiernos y son la forma de medir qué tan eficientes son los gobiernos municipales”, puntualizó el concejal.
Aunque no todas las secretarías de la Administración del alcalde Germán Casagua tienen el mismo número de planes estratégicos, pero las que más tiene como es la secretaría de infraestructura van avanzando a buen ritmo.