Mujer quemada

“Si no era para él, no era para nadie”: la tragedia de Wendy, joven quemada por su expareja sentimental en Neiva

Victima de intento de feminicidio Neiva

Wendy Sepúlveda permanece intubada con el 80% de su cuerpo quemado tras un ataque presuntamente de su expareja, en Neiva, Huila.

Hospital Universitario de Neiva y Wendy Sepúlveda Alexander Rojas, presunto responsable había salido hace 15 días de la cárcel al cumplir una condena por otro intento de homicidio.

En una cama de hospital, intubada, con el 80% de su cuerpo cubierto por quemaduras y aferrada a la vida, permanece Wendy Sepúlveda, una joven mamá de 24 años cuya historia hoy tiene conmocionada a Neiva.

Hace apenas unos días celebraba su primer mes de trabajo en una empresa de servicios generales, sonreía por su estabilidad laboral y soñaba con salir adelante junto a su pequeño hijo de cuatro años. Hoy, su familia no sabe si volverá a escuchar su voz.

El ataque ocurrió presuntamente a manos de su expareja sentimental, Alexander Rojas, quien, según el relato de sus familiares, la habría rociado con gasolina y luego le prendió fuego. La violencia no solo dejó marcas imborrables en el cuerpo de Wendy; también destruyó la tranquilidad de una familia humilde que ahora pasa las horas entre pasillos de hospital, oraciones y lágrimas.

Su mamá, Nelly Narváez, apenas puede hablar sin quebrarse, mientras espera noticias médicas, recuerda que su hija estaba intentando reconstruir su vida lejos de quien la maltrataba psicológica y físicamente. “Ellos eran pareja mucho antes, sin embargo terminaron porque ella estaba aburrida de él, del maltrato y el estilo de vida que llevaba. Ese tipo era demasiado estresante”, relató con la voz entrecortada.

Wendy había decidido alejarse de Alexander Rojas, lo único que seguía uniéndolos era el hijo que tenían en común. Según la familia, ella únicamente mantenía contacto por el bienestar del niño, pero las amenazas ya existían. “Mi hija le dijo que la dejara en paz, y él respondió que si no era para él, no era para nadie”, contó la mujer.

¿Cómo está la joven?

La joven tuvo que ser intubada debido a la gravedad de las lesiones, su mamá relató que las quemaduras comprometieron casi todo su cuerpo y que la única parte medianamente protegida fue su rostro. “Ella ya está muy mala, en estado crítico, está muy quemada, tiene quemadas las orejas, el cuello, los brazos, las piernas”, dijo entre lágrimas. Wendy ya fue sometida a una cirugía para retirar tejido afectado y los médicos evalúan remitirla a una unidad especializada en Bogotá o Medellín para continuar el tratamiento.

Mientras Wendy lucha por sobrevivir, su pequeño hijo permanece ajeno a la dimensión de la tragedia. Tiene apenas cuatro años y está muy apegado a su mamá y su abuelita materna. La familia teme además por las secuelas físicas y emocionales que pueda dejar este brutal ataque, incluso si logra sobrevivir.

“Cuando me dijeron lo que había pasado yo quedé en shock, me dijeron que había que colocar el denuncio primero, mi hija como tiene buena relación con muchas amistades entonces me ayudaron, me llevaron hasta el hospital y a poner la denuncia. Le da a uno tristeza, siente uno esa impotencia de verla así, quemada, es impresionante como una persona puede hacer eso, eso no es amor”, agregó Nelly.

¿El presunto responsable ya había estado en prisión?

Lo que más indignación genera entre familiares y colectivos sociales es que el presunto agresor había salido de la Cárcel de Rivera hace tan solo 15 días, donde cumplía una condena de cinco años por tentativa de homicidio. Aunque se había entregado tras los hechos, familiares denunciaron que posteriormente quedó en libertad mientras avanza el proceso judicial, situación que desató rabia, miedo e impotencia.

Estoy tan confundida con todo esto que ha pasado que ya ni lágrimas me salen de toda esta angustia que he estado sintiendo”, expresó Nelly Narváez, quien además cuida sola a otro hijo de 35 años en condición de discapacidad. Ahora debe dividir sus días entre hospitales, trámites judiciales y el cuidado de su familia, mientras pide ayuda institucional y justicia para Wendy.

¿Qué han dicho los colectivos?

El caso despertó el rechazo inmediato de líderes feministas y colectivos sociales del Huila, quienes calificaron el ataque como una de las expresiones más crueles de violencia de género registradas recientemente en la capital del Huila. Katherine Caro, líder feminista, insistió en que este tipo de hechos no pueden seguir tratándose como simples problemas de pareja.

“He visto un montón de comentarios cuestionando a Wendy por haber sostenido una relación con alguien que había estado privada de la libertad, como si eso explicara o justificara el tipo de violencia que ella sufrió. Nunca se cuestiona al hombre que decide ejercer este tipo de violencia con la misma severidad. Hago un llamado urgente a las autoridades para que actúen con diligencia, responsabilidad, que no se quede en el limbo”, agregó Caro.

Porque Wendy no solo es una cifra más de violencia contra la mujer. Es una joven trabajadora, una mamá que quería empezar de nuevo, una hija que sostenía a su familia y una mujer que intentó alejarse de quien hoy la tiene debatiéndose entre la vida y la muerte.