Tras más de cinco días de intensas protestas, se levantó oficialmente el paro campesino en Norte de Santander. Las manifestaciones, motivadas por el rechazo al fuerte incremento en los avalúos catastrales realizados por el IGAC, generaron bloqueos viales que afectaron gravemente la movilidad y la economía regional.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, confirmó la noticia con alivio: “En lo que es Santander y Norte de Santander, se ha levantado el paro, es importante que esto haya sucedido, siempre existe el temor de que los paros terminen en violencia y era el temor del Gobierno Nacional”.
Benedetti agregó que ahora falta solucionar el problema en otros departamentos como Boyacá, Cundinamarca, Casanare y Putumayo, y destacó que lo que se acordó en el oriente colombiano debe ser ejemplo para también levantar las protestas en los demás departamentos, garantizando la movilidad y el desarrollo económico en todo el territorio nacional.
En Norte de Santander, departamento fronterizo con Venezuela, los cierres viales fueron especialmente sensibles.
Los manifestantes bloquearon la importante vía Cúcuta - Pamplona - Bucaramanga, así como otros corredores viales importantes, afectando la conectividad.
Esto generó represamientos de vehículos durante varios días y complicaciones en el transporte de carga.
Comerciantes de Cenabastos, la central de abastos de Cúcuta, reportaron una importante disminución en el ingreso de vehículos con productos de la canasta familiar.
Se vieron afectados el suministro de frutas como fresa, durazno, manzana, pera, guanábana, cereza, tomate de árbol y piña, así como verduras procedentes de la provincia de Pamplona y de Bucaramanga.
La escasez elevó la preocupación por posibles incrementos en precios y desabastecimiento en la región.
En diferentes vías del departamento que permanecían bloqueadas, los ciudadanos han habilitado progresivamente el paso.
Tras más de cinco días de protesta, los manifestantes esperan el cumplimiento de los acuerdos alcanzados, que incluyen revisiones técnicas de los avalúos catastrales para garantizar un impuesto predial justo, acorde con las posibilidades económicas de los campesinos y de todos los colombianos.
El flujo vehicular ya es notorio en varios sectores nortesantandereanos, con la circulación de una gran cantidad de vehículos que permanecieron represados.