Después de años de retrasos, ajustes y polémicas, el Coliseo Menor de Voleibol de Neiva vuelve a ser noticia, esta vez porque el Concejo Municipal aprobó una adición presupuestal de $1.500 millones para saldar la deuda pendiente con el contratista de la obra, que comenzó en 2019 y solo pudo ser entregada hasta 2025.
De ese total, cerca de $630 millones ya estaban disponibles en tesorería, mientras que el resto saldrá de recursos propios del municipio en esta vigencia. Con esta decisión, la administración busca cerrar de una vez por todas el proceso contractual de un escenario que ha estado rodeado de demoras, sobrecostos y múltiples inconvenientes desde su construcción.
Aunque en el papel esto representa un avance, la realidad es que el coliseo sigue presentando fallas que tienen inconformes a deportistas y comunidad. Desde su entrega, el escenario ha enfrentado problemas estructurales, especialmente en el piso, lo que retrasó en su momento, la puesta en funcionamiento por más de un año.
A esto se sumó un hecho insólito, “un animal ocasionó daños en el transformador eléctrico, afectando el suministro de energía y dejando fuera de servicio varios sistemas clave del lugar como la motobomba”, indicó el secretario de deportes y recreación de Neiva, Juan Camilo Muñoz.
Actualmente, aunque ya se logró restablecer parcialmente el servicio de energía en horarios nocturnos, persisten las fallas de las dos motobombas encargadas de suministrar agua, lo que ha dejado como consecuencia solo una sección de baños habilitada, generando incomodidades para quienes intentan utilizar este espacio deportivo.
El secretario de Hacienda, Óscar Iván Leiva Bocanegra, explicó que “esta adición presupuestal permitirá cumplir con las obligaciones pendientes y cerrar el capítulo contractual, para saldar por completo la deuda que se tenía”.
Recursos adicionales
Por su parte, desde la Secretaría de Deporte se reconoce que aún hay retos importantes para garantizar el funcionamiento adecuado del coliseo. Las reparaciones de las motobombas podrían tardar cerca de un mes y medio, lo que prolonga las dificultades en el suministro de agua y el uso de las instalaciones.
“Asimismo, tenemos un recurso adicional cercano a los $40’000.000 que también ya está listo para poder desarrollar el arreglo de las dos motobombas que suben el agua para los baños y el mantenimiento, y también para poner seguridad en una parte lateral del escenario”, puntualizó el secretario de deportes.