El malestar en el campo risaraldense continúa en aumento, ahora son los productores agropecuarios del municipio de Belén de Umbría los que anunciaron una jornada de protesta para el próximo 4 de mayo en el sector de Remolinos, en rechazo a lo que califican como incrementos desmedidos en el impuesto predial tras la reciente actualización catastral en zonas rurales del departamento.
La inconformidad se ha extendido luego de manifestaciones previas en municipios como Dosquebradas, y ahora suma nuevas voces que advierten una crisis económica en el sector agropecuario.
De acuerdo con líderes locales, el aumento en los avalúos catastrales ha generado un impacto directo en la base gravable, elevando significativamente el valor del impuesto que deben pagar los propietarios de predios rurales.
¿Por qué motivo es la nueva protesta contra los avalúos catastrales?
Según denuncias del concejal de Belén de Umbría Jesús Antonio Calle Molina, en algunos casos los incrementos en el avalúo catastral han alcanzado hasta el 509%, lo que ha derivado en facturas del predial que muchos campesinos consideran imposibles de asumir.
“Se está volviendo un predial impagable”, advirtió el cabildante, quien además señaló que en el municipio ubicado al occidente de Risaralda ya se han radicado más de 600 reclamos por parte de la comunidad.
El panorama es aún más complejo si se tiene en cuenta que Belén de Umbría cuenta con más de 4.300 predios rurales, cuyos propietarios dependen en su mayoría de actividades agrícolas de baja rentabilidad.
Los productores aseguran que este incremento no corresponde a una mejora real en la productividad de sus tierras y por el contrario, advierten que mientras los avalúos se disparan, el sector enfrenta dificultades estructurales como el cambio climático, el aumento en los costos de insumos y la volatilidad en los precios del café.
El gremio agropecuario ha sido enfático en señalar que esta situación podría generar consecuencias graves para la economía regional y nacional, entre ellas, el posible abandono de tierras productivas, el debilitamiento del tejido rural y una eventual afectación a la seguridad alimentaria del departamento.
“Estamos de acuerdo con pagar impuestos, pero no así”, insisten los voceros campesinos, quienes reclaman equidad tributaria y una revisión urgente de los avalúos realizados. Además, cuestionan que el aumento en el valor de los predios no se traduzca en mejores condiciones para la producción ni en mayores ingresos para las familias rurales.
Ante este panorama, los líderes del sector hicieron un llamado a la comunidad rural del occidente de Risaralda a unirse a la movilización del 4 de mayo en Remolinos, la cual se perfila como un nuevo punto de inflexión en la creciente tensión entre el campo y las políticas fiscales aplicadas en la región; mientras tanto pidieron a las autoridades locales, departamentales y nacionales que se instalen mesas de diálogo que permitan revisar la situación y construir soluciones concertadas.