sismo en Colombia

El Pacífico colombiano volvió a sacudirse duro dos semanas después del terremoto; va más de una docena de sismos en lo corrido del día

Temblor Chocó agosto 24

El mismo día que se cumplen dos semanas del terremoto que causó múltiples estragos en el occidente de Colombia, otro temblor de importante magnitud se sintió en Chocó.

Imagen: Servicio Geológico Colombiano Ubicación del sismo de este 24 de agosto del 2026 en Colombia.

Pasado el mediodía de este lunes volvió a estremecerse la tierra en Chocó, donde se ubicó el epicentro del terremoto de 7,4 grados de magnitud el pasado 10 de agosto. Esta vez estuvo lejos de ser tan fuerte, pero sí alcanzó a tener magnitud suficiente para ser percibido allí y en algunas partes del país.

De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, el sismo de este lunes 24 de agosto ocurrió hacia la 1:55 de la tarde, con epicentro en Istmina, Chocó, e inicialmente se estimó con magnitud 4.

Posteriormente, la autoridad geológica actualizó el informe aumentando a 4,1, con profundidad de 43 kilómetros, lo que lo hacía perceptible en el lugar y en otras regiones aledañas.

En su servicio de reportes ciudadanos, el Servicio Geológico indicó que hubo personas que lo percibieron en casi todo el corredor occidental que padeció las peores consecuencias del sismo de dos semanas atrás, incluyendo partes de Antioquia, Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca. También hubo reportes en Bogotá y Santander.

El nuevo sismo demuestra que la región del Pacífico colombiano sigue presentando actividad sismológica recurrente. En el transcurso del día fueron al menos 10 los sismos de magnitud mayor a 3 en Chocó, los cuales se pueden interpretar como réplicas de un movimiento de 3,9 y otro de 3,7 que se produjeron pasadas las 9 de la noche del domingo.

Pese a esto, las autoridades de gestión del riesgo no han reportado novedades en cuanto a posibles daños materiales o personas afectadas por los sismos de este lunes.

Asimismo, el Servicio Geológico ha insistido en que este tipo de movimientos son normales mientras la actividad geológica se asienta nuevamente. Esto no excluye que la ciudadanía se mantenga alerta y recuerde siempre cómo reaccionar ante un eventual temblor.