Tierralta

Más de 5.500 familias siguen damnificadas tras inundaciones en Tierralta, Córdoba

Albergues en Tierralta

Las lluvias impactaron 75 veredas, corregimientos y barrios, dejando daños en viviendas, vías y cultivos.

Alcaldía de Tierralta Los damnificados siguen recibiendo ayudas.

Tierralta fue uno de los municipios más afectados por las inundaciones de febrero en Córdoba, con un reporte de 5.555 familias damnificadas. A la fecha, muchas no han retornado a sus poblaciones y permanecen en albergues provisionales habilitados por la alcaldía porque perdieron sus casas.

La información fue confirmada por el secretario de Gobierno del municipio, Roder Ramos, quien dijo que los recursos municipales son insuficientes para la reconstrucción de casas, mejoramiento de vías y recuperación de cultivos de pan coger.

“En este momento tenemos solo tres alojamientos temporales: uno en el cerro Las Tetas, donde se están apoyando con recursos de la Hidroeléctrica Urrá; en la vereda Santana, donde se ubicó una carpa; y en la vereda El Toro, donde se instaló una carpa temporal”, expresó el secretario de Gobierno.

Según el funcionario, las familias damnificadas por las inundaciones se hospedaron en 44 puntos de alojamientos temporales, los cuales se utilizaron durante la emergencia con el acompañamiento de cooperación internacional, la Gobernación de Córdoba y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.

Recordó que las inundaciones durante el frente frío ocasionaron emergencias en 75 veredas, cuatro corregimientos y cuatro barrios urbanos, desde la vereda Puerto Pacheco hasta el corregimiento de Volador, en límites con Montería.

Llegaron ayudas humanitarias a Tierralta

La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (UNGRD) confirmó que se pusieron en funcionamiento dos Comedores Populares de Emergencia para atender a 200 personas en Tierralta.

La estrategia beneficia a comunidades afectadas por el frente frío en las veredas Nuevo Tay y Villa Providencia, donde los comedores operarán durante 90 días. La atención fue focalizada en las zonas con mayores afectaciones.

La operación está a cargo de las Juntas de Acción Comunal de cada comunidad, generando 10 empleos directos para habitantes del municipio. La compra de alimentos a productores y comerciantes locales impulsa la economía de la región.

Según la UNGRD, al finalizar la operación, estufas, ollas, mesas, utensilios y demás menaje permanecerán en las comunidades para atender futuras necesidades colectivas.

Mientras tanto, en el corregimiento de Sabananueva, zona rural del municipio de San Pelayo, dos puentes fueron destruidos por las crecientes durante el frente frío y aún no hay soluciones, lo que mantiene incomunicadas a 10 veredas en la margen izquierda y afecta el transporte escolar de los estudiantes del colegio Simón Bolívar.