Una jornada de tensión se vive este martes en la Universidad del Atlántico, donde estudiantes protagonizan protestas ante la falta de contratación de personal de vigilancia y servicios generales.
La manifestación, liderada por un grupo de universitarios, incluyó la toma de oficinas de la Vicerrectoría Financiera, espacio que habría sido vandalizado en medio de la inconformidad por el deterioro de las instalaciones del campus.
Reclamos por condiciones básicas
De acuerdo con voceros estudiantiles, la protesta no solo responde a la falta de personal, sino también a múltiples problemáticas que, según denuncian, afectan el bienestar de la comunidad académica.
Entre las principales quejas se encuentran deficiencias en el mantenimiento de la piscina, problemas con el manejo de aguas residuales y la insuficiencia de servicios médicos y ambulancias para atender emergencias dentro de la universidad.
También señalan fallas en la iluminación, ausencia de jardinería y debilidades en la seguridad, lo que indican ha impactado directamente el desarrollo normal de las actividades académicas.
Cuestionamientos a la administración
Representantes estudiantiles han advertido sobre presuntos problemas en la gestión administrativa, especialmente en los procesos de contratación, lo que habría derivado en el actual déficit de personal.
Asimismo, aseguran que persisten conflictos internos en áreas como Bienestar Universitario, donde denuncian falta de liderazgo y retrasos en la designación de responsables, lo que ha impedido atender de manera oportuna las necesidades de los estudiantes.
División entre estudiantes
El ambiente en el campus también refleja una división entre los propios estudiantes. Mientras un sector respalda la toma y exige soluciones inmediatas, otro grupo pide levantar la protesta y retomar las clases para no afectar el calendario académico.
Esta situación ha generado tensiones adicionales dentro de la comunidad universitaria, en medio de un escenario que sigue escalando.
Espacios de diálogo
Ante la creciente preocupación, se tiene prevista una reunión entre voceros estudiantiles y representantes institucionales, con el objetivo de hacer seguimiento a los acuerdos previamente establecidos y buscar salidas a la crisis.
Por ahora, la normalidad académica en la Universidad del Atlántico se mantiene parcialmente afectada, mientras estudiantes y directivas intentan encontrar soluciones a las problemáticas que originaron la protesta.