En momentos en que un integrante del Cuerpo de Bomberos transitaba por el puente Mocatán en La Virginia, observó que dentro de un costal en el agua algo se movía de manera desesperada, procediendo de inmediato a lanzarse al Río Risaralda, encontrando dentro de la bolsa un gato, el cual había sido arrojado al afluente con piedras para lograr que se hundiera, en un acto de crueldad que fue rechazada por la comunidad en este municipio risaraldense.
Tras el rescate del felino, los bomberos realizaron una publicación a través de las redes sociales convocando a la ciudadanía para que adoptaran al gato, logrando un efecto inmediato, pues el felino ya hoy tiene una nueva familia, una nueva oportunidad.
Afirma el capitán Jairo Gallego, del Cuerpo de Bomberos de La Virginia, que lo realizado por su compañero Marco Vélez, es un acto heroico que refleja el espíritu animalista del organismo de socorro en la localidad.
“Inmediatamente realizamos las labores de rescate del gatico, se procedió a hacer una publicación en las redes sociales para el proceso de adopción de este animalito, respondiendo varias personas que estaban interesadas, respondiendo de inmediato y entregándoselo a una familia que llenaba todos los requisitos para que el felino tuviera una nueva oportunidad de recibir amor en un nuevo hogar”, explicó el capitán del Cuerpo de Bomberos del municipio de La Virginia, Risaralda.
"Añadió el miembro del organismo de socorro en La Virginia , que, estamos seguros que esta familia son amantes de esos animalitos y que lo van a cuidar muy bien, pues es realmente inaudito que personas hagan esto con un ser sintiente, pero sentimos gran orgullo de haberlo podido salvar y que hoy ya esté en una casa en excelentes condiciones de salud y de amor”.
Tras calificar como inaudito el arrojar al río al felino, en un caso extremo de maltrato animal, denuncia el capitán de bomberos, que en esta localidad se han presentado varios casos donde son víctimas de abandono y de violencia los animales.
Cabe recordar que recientemente un canino fue víctima de un machetazo en zona rural del municipio de Belén de Umbría, localidad donde en los últimos años se ha denunciado la muerte por envenenamiento de varios perros y gatos por parte de un ciudadano que odia los animales, pero que no ha podido ser judicializado por falta de pruebas.