El municipio de Salento, ubicado en el departamento del Quindío, en el Eje Cafetero, es conocido como la "puerta del Valle de Cocora", un destino turístico reconocido por sus paisajes, la Palma de Cera, árbol nacional de Colombia, y su variedad de atractivos.
Está a unos 45 minutos en carro de Armenia, una hora de Pereira, entre cuatro y cinco horas de Cali y entre seis y siete horas de Bogotá; sin embargo, tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el lunes 10 de agosto de 2026, el municipio también resultó afectado.
En redes sociales se han viralizado videos que muestran el antes y el después de Salento, donde el terremoto dejó graves afectaciones en su arquitectura tradicional y colonial, con viviendas, locales comerciales y edificaciones representativas que presentan grietas, además de daños en techos, paredes y estructuras, aunque pese a las pérdidas materiales, las autoridades no han reportado personas heridas.
Por ahora, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios continúa atendiendo incendios forestales registrados después del temblor, con apoyo de la Policía Nacional, el Ejército Nacional, el Hospital San Vicente de Paúl E.S.E. y la comunidad, que participa en las labores de respuesta y atención de la emergencia.
¿Cómo era Salento antes del terremoto?
Antes del terremoto del 10 de agosto de 2026, Salento era uno de los destinos más visitados del Quindío y una parada obligatoria para quienes recorrían el Eje Cafetero. Con una temperatura promedio de 18 °C, el municipio era reconocido por sus calles tranquilas, sus casas de bahareque y la arquitectura colonial que resaltaba por los balcones de colores adornados con flores y helechos, una imagen que atraía a miles de turistas durante todo el año.
El recorrido casi siempre comenzaba en el Parque Principal, donde se encuentran la Alcaldía y el templo de Nuestra Señora del Carmen, rodeados de restaurantes, cafés y comercios. Ahí también era común ver los tradicionales yipaos recorrer las calles cargados de productos del campo, flores y café, una escena que hacía parte de la identidad cultural del municipio.
Otro de los sitios más visitados era la Calle Real, que conectaba la Plaza de Bolívar con el Cerro Alto de la Cruz. Después de subir la escalera, los visitantes encontraban un mirador desde donde se apreciaban los paisajes del Valle del Cocora y del Parque Nacional Natural Los Nevados.
Salento también era el punto de partida para conocer el Valle del Cocora, hogar de la palma de cera, árbol nacional de Colombia. Sus senderos permitían recorrer el paisaje a pie, en bicicleta o incluso observarlo desde un parapente, mientras los turistas disfrutaban de la riqueza natural del lugar.
La experiencia se complementaba con visitas a fincas cafeteras, donde los viajeros conocían el proceso del café, desde el cultivo hasta la preparación de una taza. Muy cerca también estaban la Reserva Natural La Patasola y el Parque Nacional Natural Los Nevados, dos destinos ideales para caminatas, avistamiento de aves y recorridos entre frailejones, bosques y nacimientos de agua que convirtieron a Salento en uno de los principales referentes del turismo de naturaleza en Colombia.
Por ahora, la Alcaldía de Salento adelanta la evaluación de las viviendas afectadas para determinar el estado de cada inmueble y consolidar un diagnóstico de los daños ocasionados por el terremoto. Con esta información, la administración municipal busca gestionar recursos y coordinar las acciones de atención para las familias afectadas. Una vez finalice el censo, las autoridades esperan avanzar en los procesos de recuperación y reconstrucción, con el propósito de restablecer las condiciones del municipio y reactivar su actividad turística, una de las principales fuentes de ingresos para la economía local.