Conflicto armado

Crisis humanitaria en la Sierra Nevada: Defensoría advierte que 2.581 arhuacos siguen confinados y sin ayudas del Estado

Indígenas confinados en el Magdalena

Las rutas de abastecimiento están bloqueadas por grupos armados; heridos y familias regresan a sus territorios sin alimentos.

Cabildo arhuaco del Magdalena. Los indígenas asentados en Serankwa y Dwanawimaku enfrentan una situación crítica y es la imposibilidad de desplazarse para tener acceso a alimentos, agua potable y atención médica.

Se agudiza la situación de los indígenas arhuacos de la zona rural de Aracataca, Magdalena, quienes permanecen confinados y a la espera de que lleguen las ayudas humanitarias que fueron destinadas para ellos tras los combates entre las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra y el Clan del Golfo.

La Defensoría del Pueblo, a través de un comunicado, alertó que son al menos 465 familias, equivalentes a 2.581 personas, continúan a la espera de una respuesta integral del Estado. La entidad ha hecho un llamado urgente a instituciones como el Ministerio del Interior, el Ministerio de Defensa y la Unidad para las Víctimas para que articulen acciones inmediatas que permitan garantizar la entrega efectiva de ayuda humanitaria.

El 'jalón de orejas' enfatiza la necesidad de coordinación entre autoridades locales, regionales y nacionales, así como la participación de organismos internacionales cuando la magnitud de la crisis supera los recursos disponibles.

Rutas bloqueadas por presencia de actores armados

Las autoridades detallaron que, en muchos de los casos las rutas tradicionales de abastecimiento han quedado bloqueadas por la presencia de actores armados ilegales, lo que ha obligado a las familias a racionar alimentos y recurrir a prácticas de subsistencia cada vez más precarias. Los ancianos relatan cómo los niños comen menos de lo necesario, y cómo algunas familias dependen de cultivos de autoconsumo que no alcanzan para todos, generando tensiones y estrés dentro de los hogares.

Se indicó que de las cerca de 48 toneladas de ayuda programadas, solo una parte ha logrado llegar a las comunidades. Mientras 8,55 toneladas fueron entregadas por vía terrestre y 15 mediante operaciones helicoportadas, cerca de 24 toneladas permanecen almacenadas en el municipio de Aracataca, sin una fecha clara para su distribución. Este retraso ha prolongado el confinamiento y agravado la escasez de bienes esenciales. Familias enteras continúan dependiendo de la solidaridad de vecinos y de pequeñas organizaciones locales, mientras esperan que la ayuda estatal llegue de manera efectiva.

Consejos de Seguridad para evaluar y mejorar la crisis

Es válido anotar que, la Defensoría ha mantenido presencia activa en la zona y ha participado en consejos de seguridad y comités de justicia transicional, además de acompañar misiones humanitarias junto al Cabildo Gobernador Arhuaco, Luis Enrique Salcedo Zalabata, la Gobernación del Magdalena y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, todo con el objetivo de que se entreguen 130 kits humanitarios en inmediaciones de la comunidad de Gunmaku.

Del mismo modo, "se ha hecho inclusión de familias de la vereda Palestina en los registros oficiales de atención, tras haber sido inicialmente excluidas. Estas acciones muestran avances puntuales, pero no logran cubrir la totalidad de la población afectada, dejando a muchas familias sin asistencia adecuada y aumentando la sensación de abandono estatal".

"La ayuda no es suficiente": indígenas

A pesar de estos avances puntuales, las condiciones siguen siendo alarmantes según afirmaron los indígenas. El confinamiento no solo afecta la alimentación y la salud, sino que también impacta profundamente la vida cultural y espiritual del pueblo arhuaco. La imposibilidad de transitar libremente por su territorio limita prácticas ancestrales, rituales y formas de organización comunitaria, fundamentales para su pervivencia como pueblo indígena. La falta de acceso a ceremonias y sitios sagrados puede generar efectos psicosociales graves, debilitando el sentido de identidad y cohesión comunitaria.