La crisis financiera de la EPS Asmet Salud escaló este viernes con protestas simultáneas en varias regiones del país, luego de que trabajadores denunciaran casi dos meses sin recibir salario, una situación que no solo afecta sus condiciones de vida, sino que empieza a repercutir en la operación del sistema de salud, especialmente en el Quindío.
Sin pago y sin respuestas claras
Desde Armenia, la presidenta del sindicato Sindisalud Asmet, Ayda Liliana Londoño, advirtió que la situación es insostenible para los trabajadores.
“A la fecha completamos casi dos meses sin pago, lo que afecta directamente el mínimo vital de 63 familias en el Quindío y a más de 6.100 personas en todo el país”, señaló, evidenciando la dimensión nacional del problema.
La dirigente sindical cuestionó la falta de comunicación por parte de la EPS respecto a soluciones concretas. “No hay una fecha clara de pago ni respuestas institucionales que nos den tranquilidad”, afirmó, lo que ha incrementado la incertidumbre entre los empleados.
Renuncias y riesgo en la prestación del servicio
El impacto comienza a trasladarse al funcionamiento del sistema. Según Londoño, las condiciones laborales han provocado un aumento de renuncias, lo que pone en riesgo la continuidad de los servicios de salud.
“Ya se está viendo cómo el personal empieza a retirarse porque no puede sostenerse sin ingresos”, explicó, alertando sobre las consecuencias para los usuarios.
Por ello, el 27 de marzo se llevó a cabo una protesta frente a sedes de la EPS en todo el país, una jornada de carácter pacífico que exigía el pago inmediato de salarios y condiciones laborales dignas, bajo el lema “no somos cifras, somos trabajadores que sostienen el sistema de salud”.
Ahora la expectativa se concentra en los últimos días de marzo, cuando se estima que se liberen recursos al interior de la entidad y puedan realizarse los pagos.